domingo, 1 de abril de 2012

Gilbert Arenas: Diario de un rebelde



 Gilbert Arenas. Su historia es una de esas historias raras. Raras de verdad. Estamos hablando de uno de los jugadores con más talento y más perfeccionistas de la historia moderna de este deporte. Pero a la vez hablamos de un jugador que nunca llegó, por desgracia, a despuntar en la NBA de manera permanente debido a múltiples problemas y rarezas. Comencemos por el comienzo.

 Gilbert Arenas nace en Tampa, Florida, un 6 de enero de 1982. Arenas guarda un gran trauma desde pequeño, del que dice, según él mismo, no poder huir. Arenas es abandonado por su madre por temas de drogas y robos cuando él era muy muy pequeño. Su padre fue la única persona que cuidó de él en su vida y su gran inspiración. Arenas tardó la friolera de 20 años en conocer a su madre; sería en un viaje de su equipo por aquel entonces, los Warriors de Golden State, en 2001, a Miami, para jugar ante los Heat. Su madre le escribió por carta y dicen que según bajó del avión, Gilbert desapareció durante más de 3 horas.

 La infancia de Arenas es un verdadero infierno. Su padre, que pudo ser jugador de football, no pudo serlo por una lesión de rodilla. Arenas y su padre deciden abandonar Miami con rumbo a Hollywood, pero al llegar se encuentran con un terrible problema: el dinero. Siempre el dinero. Los alquileres en Hollywood triplican, literalmente, a los alquileres en Miami, por lo que Arenas padre y Gilbert se ven obligados... a dormir durante 3 días en su coche. Malos tiempos para un niño de tan sólo 7 años.

 La primera parte graciosa de la historia en la vida de Arenas llega cuando su padre consigue su primer trabajo en Hollywood. Será en una tienda de muebles, y será gracias al bueno de Gilbert! (quién lo iba a decir). Gilbert está esperando a su padre en la calle durante la entrevista de trabajo, botando un balón. El dueño de la tienda, un amante del baloncesto, se queda realmente atónito al ver el increible control de balón de aquel crío. Arenas padre conseguirá aquel trabajo.

 Familiares de Arenas y amigos dicen que Gilbert siempre fue un niño muy conflictivo, pero con un grandísimo sentido del humor. Los profesores eran incapaces a castigarle "sólo" por lo bien que caía y lo carismático que era el bueno de Gilbert (que se lo digan ahora).

 Arenas y su padre jugaban al baloncesto todos los días y cuenta Gilbert que su padre, un competidor nato, llegó a romperle dos dedos de una mano en un "uno contra uno" cuando éste tenía 12 años.


 Arenas llega a High School, concretamente en Birmingham, y demuestra una calidad excesiva, lo que le llevará más adelante a irse a la reputada universidad de Arizona, los Wildcats, la cual es, probablemente, la universidad americana con mayor nivel de bases y escoltas del país a lo largo de los años.


 Al llegar a Arizona, a Arenas nadie le promete nada. Es más, su técnico allí, Tention, le garantiza que jugará poco si no se pone las pilas. De aquella, en su equipo, el base titular era un tal Rubén Douglas. Arenas, en un entrenamiento, recibe un pelotazo en la cara que le deja fuera y le promete que en 10-15 partidos le dejará fuera del equipo. Resultado: Rubén Douglas abandonará los Wildcats con destino a la universidad de Nuevo México. Arenas 1, resto del mundo 0.

 Pero Arenas, pese a su talento, nunca llegó a despuntar en la NCAA. En las semifinales de la Final Four, y previo al draft que le llevaría a la NBA, ante Michigan State, Arenas choca contra... Zach Randolph! El gran Z-Bo, hoy compañero suyo en los Grizzlies de Memphis (cosas de la vida). Arenas, al día siguiente asegura no poder levantarse de la cama y no poder mover la pierna derecha, lo que genera un gran revuelo y todo el mundo se teme lo peor.

 Arenas abandonará la universidad dos años antes de lo previsto con rumbo a la NBA.

 Llega la noche del draft, en 2001. Arenas ve como su sueño de ser primera ronda (e incluso de ser escogido), se va esfumando, y en un ataque de pánico, llama al móvil a Tention, su entrenador en Arizona, diciéndole que "me retiro. Soy una mierda y no valgo para esto, entrenador. No soy nada". Buenas noticias para Gilbert: le llega la noticia que ha sido escogido en el número 31 de la 2ª ronda por Golden State. Parece que Gilbert está más tranquilo.

 Se dice que durante su etapa en GSW, Arenas, siempre perfeccionista y un gandor nato, se hace con las llaves del pabellón del Oracle Arena, de Warriors, y cada noche, a las 2 de mañana, va allí a tirar más de 1000 tiros cada noche. Arenas; todo un fenómeno.


 Llega la temporada 2003/ 2004, y Arenas abandonará la disciplina de los Warriors para irse a Washington, a los Wizards, a cambio del "suculento" contrato de 65 millones de dólares por 6 añitos. buen contrato para una segunda ronda, sí señor.

 Arenas, debido a sus múltiples lesiones, nunca sería un jugador desequilibrante con la camiseta de los de Washington, pero el 17 de diciembre de 2006 firma su mejor actuación personal y de la franquicia, anotando la barbaridad de 60 puntos. fue en el mítico Staples Center ante los Lakers del gran Kobe Bryant.

 En la temporada 2008/2009, Arenas tendrá un bonito gesto hacía quién, según él, será su alma gemela y mentor en la NBA, Antawn Jamison. Jamison está a punto de no renovar por falta de presupuesto de los Wizards, y Arenas, en un solidario gesto, se rebaja su salario en un 25% para que Jamison siga. Bonito gesto de Gilbert.

 Lo verdaderamente curioso acerca de la vida de este genio del "playground" es su famosa GILBERTOLOGY, como la tituló su antiguo entrenador Eddie Jordan. Jordan dice que Arenas es un tipo realmente lleno de rarezas, y que para comprenderle y meterse en él, hay que tener muchísimas cosas en cuenta. Literalemente, Eddie Jordan dijo: "es un buen chico. Muy inteligente, y gran chico. Pero para entenderle, se necesita un manual más extenso que la Biblia". De ahí la famosa GILBERTOLOGY. Ahí van algunas curiosidades de ella:

 - Arenas es un perfeccionista. Sus compañeros jamás han dudado en asegurar que no conocen a nadie "más trabajador que él". Se dice que Arenas entrena una media de 9- 10 horas al día, porque según él "se niega a ser incapaz de triunfar".

 - Durante los descansos de sus partidos en la NBA, ha sido sancionado varias veces por jugar al póker on- line. Tiene prohibida la entrada en Atlantic City, la "ciudad del juego" en la costa Este, por no pagar deudas y por ser "expeditivo" en ciertos comentarios hacía el personal de los casinos.

 - Para tirar los tiros libres, él dice haberse inspirado en la técnica de RIP Hamilton; ésta se basa en que Hamilton botaba 3 veces el balón con el mano derecha. Arenas no lo bota; simplemente se lo pasa 3 veces alrededor de su cintura y luego tira. Actualmente, si paseamos por Washington o por un 90% de los playgrounds americanos, vemos que un altísimo porcentaje de jóvenes realiza este ritual. Arenas es considerado un jugador de altísimo caché en los EEUU; nadie duda de su talento; tan sólo de su cabeza.

 - Arenas es un adicto a los videojuegos. Siempre juega a videojuegos e los que él mismo aparece, y si no le guste como él lo hace, llama a los creadores y cambian lo que no le gusta de su perfil.

 - Es una persona que duerme REALMENTE POCO (4 horas). Él mismo dice que lo que más le molesta del mundo es "que le despierten", por lo que duerme en un incomodo sofá en la planta alta de su casa ( 4 horas y en un sofá, con la millonada que cobra!).

 - Arenas es un adicto a las hamburguesas; dice que ha llegado a probar hasta 12 en un día, pero que sólo toma el pan y la hamburguesa; nada más. Tiene un blog en el que las va calificando semanalmente.




 Arenas siempre ha llevado el número 0 (de ahí su apodo de "Agent 0". El motivo de ello se debe a la cantidad de problemas que tuvo en Grant y en Birmingham High School, donde su entrenador le aseguró por activa y por pasiva que "con ese carácter y esos modos, jugarás 0 minutos!". Arenas, con su característico sentido del humor, escogió ese dorsal en todos los equipos en los que ha jugado hasta que tuvo el famoso "lío de las pistolas". A partir de entonces, Arenas decidió alejarse de ese número "maldito", y pasar a llevar el 9 en Wizards una vez levantada la sanción; el 1 en los Magic de Orlando, y actualmente el 10 en Memphis Grizzlies.

 Este es Gilbert Arenas; un verdadero genio del basket, pero que como muchos de sus compañeros y amigos dicen "un tipo con muy mala suerte en la vida". Su carácter, siempre impredecible y su tendencia a las lesiones, han hecho que hayamos disfrutado, y mucho, de este genial jugador, pero que también nos hayamos perdido a un jugador que podría ser una leyenda: Gilbert Arenas. Genio y figura. Este es el diario de un rebelde.

 El video que ponemos para despedirnos de este fenómeno es una verdadera delicia para los aficionados a este jugador. Toda su vida en unos minutos. Muy recomendado.



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