miércoles, 27 de junio de 2012

El jugador perfecto. Creando a Robocop



 Quién no se ha hecho esta pregunta alguna vez?. Quién es ó quién sería el JUGADOR PERFECTO en la NBA?.

 Bueno, la respuesta, como siempre, es cuanto menos ambigua y relativa, ya que lógicamente NO LO HAY; NO EXISTE EL JUGADOR PERFECTO. Probablemente, si tuviésemos que escoger un jugador de entre todos los que han pasado por la NBA a lo largo de la historia el 90% de la gente escogeríamos al mismo: "Su Majestad" Michael Jordan.


 Sin duda de ningún tipo, Michael Jordan es el jugador QUE MÁS SE APROXIMA A LA PERFECCIÓN, habiendo éste demostrado su capacidad para hacer cualquier cosa sobre el parqué siempre que ha querido. Pero si lógicamente nos ceñimos a otros aspectos, como el reboteador, el de bote, "work ethic" ó físico, quizás nos quedemos pensando en qué es o quién sería el mejor.

 Dado a qué esto es imposible, a continuación "construimos" al jugador perfecto, paso a paso, con el fin de IMAGINARNOS quién hubiese sido el mejor Robocop de la NBA (por supuesto, esto siempre generará mil y un debates). Procedamos:

1. Físico:


 Lógicamente, en un deporte como el baloncesto, y más la NBA, donde los contactos e impactos son constantes, el físico lo es, sino todo, una gran parte de esto.

 Aquí, sin duda, el mejor es LeBron James.

 LeBron James puede que NO haya sido la mayor "bestia" de la historia en la NBA, pero desde luego que sí que es quién mejor domina su tremendo cuerpo.

 El físico de LeBron, más que el de un jugador de baloncesto perfecto, es el de cualquier deportista perfecto, y como Jerry West (logo de la NBAy ex- jugador de Lakers) dijo: "LeBron no es sólo un jugador de baloncesto privilegiado en cuanto a físico; es un deportista privilegiado en cuanto a su físico. Da la sensación que si quisiese jugar al fútbol americano o al beisbol, sería igual de superior a la media" (no en vano, LeBron fue un gran jugador de fútbol americano en el colegio y flirteó con la posibilidad de dedicarse al football antes que al baloncesto).

 En cualquier caso, LeBron deja clara su superioridad física en cada jugada, y da la sensación a cada segundo que no hay NINGÚN jugador capaz de frenarle.



2. Cabeza:


 Lógicamente, quizás otro de los factores MÁS importantes en este deporte.

 Todos sabemos que tener la cabeza fría y serena en los momentos clave es INDISPENSABLE para ser un líder, un "jefe", y pese a haber grandes jugadores en la Liga, no todos (ni la gran mayoría), tienen ese temple para manejar un partido cuando la situación le necesita.

 Aquí, sin duda, el mejor es Kobe Bryant.

 Kobe es un jugador que, por su edad, está yéndose, cada vez, mas a menos (es lógico), pero... Kobe siempre será Kobe, da igual el tiempo que pase.

 La "Mamba Negra" ha sido y es capaz de manejar los partidos a su antojo (en la gran mayoría de las ocasiones), para, en los segundos finales, finiquitar a su rival con un tiro o una jugada imposible.

 Muchos son los que han dicho esto del genial Kobe, y pese a ser odiado y querido al mismo tiempo, no hay duda que si tuviésemos que fiarnos de alguien en un momento difícil sobre la pista, ese podría ser Kobe Bryant.


3. Tiro ó "clutch":

 Puede que este sea otro importante aspecto del juego. Kobe ha estado en esta lista hasta el final, lógicamente, pero el ganador está claro (y no creo que nadie pueda dudar).

 Aquí, sin duda el ganador es Michael Jordan.

 Nadie pone en duda la capacidad de algunos jugadores de la NBA en resolver un partido en cualquier instante, como Kobe Bryant, Ray Allen, Carmelo Antony, Paul Pierce u otros muchos, pero aquí Sir Mike es EL MEJOR.

 Michael destrozaba un partido cuando le apetecía, y su "clutch shot" ante Utah Jazz en la Finales del '97 (foto inferior izquierda), está recordado como el mejor clutch de la historia. Poco más que decir acerca de Jordan:


4. Bote y arranque:


 Otro interesante punto. Es uno de los factores más importantes en esta Gran Liga (personalmente mí favorito), y es un aspecto que decide una gran cantidad de puntos a lo largo de un partido y de un campeonato.

 Son muchísimos los jugadores que tienen esta característica como principal arma (Derrick Rose ó incluso LeBron James pueden presumir de poseer esta difícil característica), pero aquí puede que también hayamos decidido otro ganador.

 Aquí, el ganador sería Kevin Durant.

 Kevin, con ese gran físico (2,06 metros de altura y unas extremidades increíblemente largas), es quizás el jugador más desequilibrante.

 Cuando Kevin tiene el balón y el defensor está encima, uno de los movimientos típicos de Durant es esa gran zancada. Sus largas extremidades hacen que ese primer gran paso sea letal y su penetración a canasta ó tiro... ya sabemos todos como suele acabar: en éxito en un alto porcentaje de ocasiones. Su aparentemente endeble constitución no debería ocultarnos una gran fuerza y dureza.


5. Pase:


 Otra de las armas que un jugador perfecto ha de tener muy en cuenta.

 Siempre nos hemos fijado en los puntos, en los mates, en los triples, en los tapones... y en los pases?. En ese genial asistente?.

 Aquí puede que tampoco se generen demasiadas dudas, y el asistente perfecto puede que todos coincidamos en decir que es John Stockton.

 El genial ex base de Utah Jazz es el MÁXIMO ASISTENTE EN LA HISTORIA DE LA NBA, y uno de los mejores "Houdini" que la NBA ha visto.

 Sus pases eran una verdadera delicia para la vista, y como Karl Malone, antiguo compañero suyo en Utah dijo: "No puedes desaprovechar pases como los de John. Siempre sabía lo que ibas a hacer antes de que tú mismo lo pensases, y ahí te ponía la pelota. Era único".


6. Salto:


 Este es otro factor más relacionado con el físico, ya que suele venir por cierto componente genético, pero también que lógicamente puede mejorarse (y de qué manera) con el tiempo: la capacidad de salto.

 A lo largo de los años, hemos visto a verdaderas "bestias" enseñarnos su capacidad para levantarse del suelo, y no todos han tenido por qué ser hombres altos: jugadores como Rajon Rondo ó Derrick Rose (ambos bases), poseen una capacidad de salto increíble, como ya hemos visto en algunas ocasiones, y otros jugadores, como por ejemplo LeBron James, también nos ha enseñado lo que es capaz de hacer.

 Pero aquí también tenemos un ganador: Dwight Howard.

 Joe Rogowski, entrenador en la parcela física de los Orlando Magic, NO dudó en señalar a "Superman" como un alumno aventajado en este aspecto. "Dwight es capaz de saltar 1,05 metros en estático, en vertical, desde el suelo. Jamás en mí vida he visto ni he entrenado a nadie con semejantes características de salto", decía uno de los entrenadores de los Magic.

 La capacidad de salto de Dwight es increíble, y unida a su capacidad de intimidación le convierten en un jugador casi infranqueable.


7. Rebote:


 Este aspecto puede ir ligado al salto, pero no tiene por qué ir completamente unido a él. Hemos hablado de jugadores con gran capacidad de salto como Derrick Rose, Rajon Rondo ó LeBron James. Estos tres superclases son buenos reboteadores pero lógicamente NO son los mejores.

 El rebote tiene mucho que ver con el físico, la capacidad de salto... pero también con la colocación. Kevin Love, de los Minnesota Timberwolves, explicaba su particular teoría a la hora de capturar rebotes: "parto de la base que el 80% de los rebotes se capturan debajo de los aros. Yo no soy el jugador ni más alto ni más fuerte de la Liga, por lo que sí lo que quiero es rebotear, tengo que tener una gran colocación; adelantarme a mí rival; ser más listo que él".

 La teoría (y su aplicación práctica) es interesante.. a la vez que difícil. Ha habido GRANDES reboteadores en la NBA, como Moses Malone, Kareem Abdul Jabbar, Dennis Rodman, Hakeem Olajuwon... pero en este caso, lo fácil será tirar por el camino marcado y seleccionar a los 2 mejores de TODOS LOS TIEMPOS: Wilt Chamberlain y Bill Russell.

 Tanto Wilt como Bill han sido los dos mejores reboteadores que la NBA ha tenido a lo largo de su historia, pero ambos eran COMPLETAMENTE distintos:

 Wilt Chamberlain puede que haya sido el 1º "superhombre" de la NBA, y su físico y esos enormes brazos, similares a pilares maestros, hacían que el arte del rebote fuese algo más sencillo (para él, claro). Ha sido líder de la NBA en el apartado reboteador en 11 temporadas DIFERENTES, y ha llegado a rebotear 22, 9 rebotes de media POR PARTIDO. Además de esto, ha llegado a capturar la friolera de 55 rebotes en un sólo encuentro.

 Bill Russell, "The Hawk", era, por otro lado, algo más plástico en este arte. Era un jugador muchísimo más delgado que Chamberlain (unos 20 kilos más delgado), pero fue, a su vez, el 1º jugador en promediar más de 20 rebotes por partido durante una temporada regular. Ha promediado, además, más de 20 rebotes por partido en 10 DE SUS 13 TEMPORADAS EN LA NBA, algo realmente increíble.


8. Defensa:


 Otra gran arma para un buen superhéroe. La defensa es un claro ejemplo del trabajo, y son muchos los jugadores talentosos en la NBA que anotan 30 puntos como si nada... pero que luego son realmente NULOS en defensa (el mejor ejemplo es el genial Carmelo Anthony, tan letal en ataque como inofensivo en defensa).

 El mejor puede que haya sido, en este aspecto, el ala- pívot de los Detroit Pistons Ben Wallace.


 "Big Ben" Wallace ha ganado 4 veces el premio al "Mejor Defensa del Año" (lo ganó 2 veces seguidas, se tomó un año sabático y lo volvió a ganar otras 2 veces SEGUIDAS de nuevo), y ha sido un verdadero "animal" en la defensa.

 Wallace, en su llegada a Detroit, en el año 2000, aseguró haber hablado con Joe Dumars (GM de los Pistons por aquel entonces), y prometerle que "haría lo posible por ser el mejor, y por ser considerado un jugador importante EN LA HISTORIA de la franquicia"; y vaya si lo consiguió: la gente gritaba el nombre de Wallace en cada jugada, y éste se convirtió en el JUGADOR MEJOR PAGADO DE LA HISTORIA DE LA FRANQUICIA.

 La capacidad de intimidación en defensa de Wallace era BRUTAL, y jugadores como el todopoderoso Shaquille O'Neal llegaron a sufrir la defensa de "Big Ben" Wallace.


9. Work Ethic:

 Puede que el "Work Ethic" ó "ética de trabajo", sea lo más complicado de todo cuanto hemos hablado (y en la NBA de lo más escaso).

 El compromiso, el trabajo en equipo, las ganas de mejorar, de trabajar más y más duro, de querer superarte a ti mismo y de vencer tus propios miedos son características que NO todos lo jugadores de la NBA tienen, desde luego. En una Liga tan dominada por los egos, la prensa y los contratos multimillonarios, son pocos los jugadores que se han preocupado o que se preocupan por ser mejores; pero no sólo mejores "en algo", sino "mejores en todo".

 Y aquí, sin duda, el gran ganador es el jugador nacido en Brooklyn y antiguo capitán de los Golden State Warriors, Chris Mullin.

 Chris Mullin ha sido incluido hace algo menos de un año en el prestigioso "Hall of Fame" (Salón de la Fama de la NBA). No es algo extraño que un jugador que tan sólo ha ganado un trofeo Oscar Robertson y ha sido 5 veces All- Star (amén de sus 2 oros olímpicos, en Barcelona '92 y L. A. '84) entre en tan prestigioso y selecto club?.

 Bueno, pues puede que lo que aquí le haya llevado haya sido eso: su ética de trabajo.

 Chris, desde su llegada a la NBA, allí por 1985, cuando fue escogido en la 7ª posición por Golden State, ha demostrado ser un ejemplo de trabajo, conducta y "reinserción" al buen camino.

 Los continuos problemas de lesiones y sus problemas con el alcohol limitaron (y mucho), la actuación de Chris como jugador de baloncesto... hasta que un gurú, Don Nelson, le abrió os ojos: "No podía malgastar mí vida de esta manera", me decía continuamente, "y me puse a ello: dejé la bebida, los garitos de mala muerte, y me puse a hacer lo que mejor sabía hacer: jugar al baloncesto".
 El trabajo de Chris y su fuerza de voluntad hicieron que se convirtiese en el alumno aventajado de la "clase Nelson", y que, además de ser capitán de los Warriors, llegase a promediar, durante 5 temporadas consecutivas, 25 ó más puntos con los de Golden State.



 Hay, seguramente, otros muchos aspectos a través de los cuáles podríamos "construir" al jugador perfecto en la NBA, como el tiro de tres puntos, la agresividad, la durabilidad... pero puede que estos sean los 9 aspectos más importantes para construir al "soldado perfecto".

 Lógicamente, nunca veremos a un jugador que reúna todas estas características, pero... soñar es gratis, y de esta manera, construimos al jugador perfecto, aunque como decimos, cada uno de los aspectos podría ser foco de debate acerca de quién es mejor que quién. Es lo bueno de la NBA: el amplio repertorio para escoger.

No hay un jugador perfecto, como hemos dicho en varias ocasiones, por lo que el vídeo será un homenaje a quién más se ha aproximado a esa perfección: Michael "Air" Jordan:


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