sábado, 27 de octubre de 2012

El rey de New York. Patrick Ewing



 Hay dichos que rezan "los viejos rockeros nunca mueren"; otros que dicen "un clásico siempre será un clásico"... pero con él, todos los apelativos, dichos o adjetivos se quedan muy cortos: hablamos de Patrick Ewing, antiguo pívot de New York Knicks y, probablemente, el mejor jugador en la historia de esta legendaria y archi conocida franquicia.

 La historia de "Pat", como era conocido por todos durante su época de jugador, es una historia marcada por el honor, el orgullo, la pasión y el trabajo, sin duda. Según ESPN, "Pat" Ewing es el 16º mejor pívot de todos los tiempos; ahí es nada.

  Pasemos a hablar de la vida de uno de los mejores pívots de la historia, perteneciente, por desgracia (y casi injustamente), a ese "maldito" club de grandes jugadores sin anillo de campeón NBA:

 Patrick Aloysius Ewing nació un 5 de Agosto de 1962 en Kingston, la capital de Jamaica. Aquellos, eran unos tiempos muy difíciles, y de eso sus padres, Carl Ewing y Dorothy Ewing, sabían mucho. Carl, padre de "Pat", eran mecánico en Kingston, y trabajaba duro (muy duro), para poder mantener a su mujer (ama de casa), y a sus 7 hijos (7 hijas y 2 varones). Trabajaba de sol a sol... pero las cuentas no salían: "Sólo hago que imaginarme a mí padre trabajando como un animal para poder sacarnos a todos adelante. Sé lo que sufrimos, pero esto no debió de ser nada comparado con el dolor de un hombre que sólo quería el dinero para sacar adelante a su familia", decía emocionado Ewing en unos días posteriores a los de su retirada de camiseta en el Madison Square Garden.

 Las cuentas no salían, se ahogaban económicamente... y hubo que ponerle remedio (o al menos intentarlo, claro está): en 1969, cuando Patrick tenía tan sólo 7 años, sus padres abandonaron Jamaica, con destino Massachusetts, EEUU, para intentar cambiar la situación. Pero... 7 hijos son muchas bocas que alimentar, y no había dinero para llevárselos a todos. Por doloroso que suene leerlo... los Ewing dejaron a sus hijos en Jamaica, para conseguir dinero para pagarles un billete. Un billete que llegaría 6 años más tarde.

 En 1975, como decimos, Patrick llegó a los EEUU. Él era un amante del cricket, uno de los deportes rey del país, y del fútbol europeo... y todo aquello cambió. En 1975, como decimos, "aterrizaba" en Cambridge, Massachusetts, donde su vida, poco a poco, cambiaría.

 "Mis padres sólo querían que estudiásemos, que no fuésemos unos inútiles de por vida", decía "Pat". Y esto comenzó. Con 13 años, Patrick comenzaría a jugar al baloncesto en Cambridge Rindge & Latin School, muy cerca de su casa:


 Todo era nuevo allí: un deporte al que no había jugado prácticamente en su vida, la cultura, la gente...  todo era nuevo. "Tenía problemas con el idioma", decía. "En Jamaica se habla inglés, como aquí... pero créeme que no tiene nada que ver. Mis compañeros hablaban y no era capaz a entenderles una palabra!. Por supuesto, ellos a mí tampoco", decía riéndose en una entrevista a TNT.


 Allí, en Cambridge, jugará al lado del conocido Mike Jarvis, quién más tarde sería entrenador de la universidad de St. Johns. "Pat era duro; muy duro", decía Jarvis. "Su tozudez era extrema, y pese a no ser el más listo, cuando no entendía algo, lo preguntaba 100.000 veces hasta comprenderlo y poder hacerlo. Sin duda, era un trabajador nato":


 Pero "Pat" tenía un problema: sus estudios y sus notas. El chico venía de un entorno realmente pobre, y el idioma y la cultura, desde luego, no jugaban a su favor. Previo a entrar en la universidad, y por petición expresa de Dorothy, su madre, Patrick acudiría durante meses a MIT- Wellesley Upward Bound Program, que era una especie de curso preparatorio para chicos con desventajas o problemas en los estudios. Su madre, Dorothy, siempre le decía lo mismo: "Esto saldrá, Pat, créeme, pero... y si algo falla?. Tienes que tener un plan, por si el de ahí arriba decide que tú has de ser algo más". Su madre, Dorothy, siempre estuvo encima de su pequeño.

 Y los años fueron pasando... y el cachorro se convirtió en "perrazo": Patrick Ewing acudiría a la universidad (uno de los mayores sueños de su madre). Durante sus 4 años universitarios, además, "Pat" aprovechará para obtener la nacionalidad americana.

 Ewing llegará a Georgetown University, la prestigiosa universidad, tras firmar una carta de intenciones para jugar para el equipo dirigido por el sensacional entrenador John Thompson, en una época en la que un nombre predominaba, casi, por encima de todos: el de la estrella universitaria del momento, Eric, "Sleepy" Floyd, con quién "Pat" compartirá vestuario:

 Pero la pregunta es: cómo llegó el gran Patrick a Georgetown?. Bien, pues lo haría "de la mano" de dos de las figuras más importantes de la historia del baloncesto: "Red" Auerbach y John Thompson.

 La bonita historia de amor, ese "gran flechazo", dio comienzo con una, a priori, inocente visita del entrenador de Georgetown, John Thompson, a quién había sido su entrenador de Celtics años atrás, el señor Auerbach. John, en sus dos temporadas como profesional, allá por los años 60, había jugado en Boston Celtics, siendo suplente de un bárbaro Bill Russell, con quién conseguiría dos anillos de campeón (en 1965 y 1966), bajo las órdenes de Auerbach.


 En la visita, como decimos, de John al señor Auerbach, su maestro años atrás, estos fueron a dar un paseo por la bonita ciudad de Boston, cuando el visionario "Red", le dijo: "Ven a ver algo; te va a gustar". John, sorprendido, no tuvo más remedio que acompañar a su maestro años atrás a un parque en Boston. Y surgió el amor: allí, en el parque, estaba un alto chico de 16 años jugando con otros. Sus movimientos distaban mucho de los esperados en un gran pívot, pero su físico, su juego en ataque... enamorarían a un ciego: ese chico se llamaba Patrick Ewing.

 Patrick, de aquella, se encontraba en Boston, jugando un partido ante Boston Latin School, pero John, enamorado, no quería esperar. Se sentó a verle, y Auerbach le diría: "Hazte con él, y ganaremos el título nacional. No pierdas este tren, John". Y John no lo haría:


 Ewing, como decimos, marcaría un antes y un después en Georgetown, y desde el principio se haría notar.

 Su 1ª temporada en Georgetown... fue un todo: fue la 1ª vez en la historia de la NCAA en la que un freshman (jugador de 1º año), se convertía en el abanderado y estrella de un equipo. Incluso tuvo tiempo para "dedicarse" a la moda (por supuesto, inconscientemente: era realmente frecuente verle jugar con la típica camiseta de manga corta debajo de la de tirantes del equipo, lo cual instauró moda, y dura casi hasta los días de hoy:


 En el año 1982... comenzaría la relación de Ewing con la palabra "casi": en aquel año, "Pat" y sus Hoyas estuvieron a punto de hacerse con el título de la NCAA, pero en las Finales... ante los Tar Heels de North Carolina, dirigidos por, entre otros, James Worthy y Michael Jordan, se encargarían de arruinar su sueño:


 Esta sería la 1º decepción a nivel de equipo de Patrick (y no sería la última), pero Patrick prometió vendetta, y la obtuvo: al año siguiente (temporada 1983/ 1984), Patrick conseguiría "su" título de campeón NCAA, en unas Finales en las que vencerían a University of Houston, donde militaban, entre otros, el gran Akeem Olajuwon (recordemos que por aquel entonces aún no existía "Hakeem", sino tan sólo "Akeem". Paradójicamente, este será EL ÚNICO título de "Pat". Aquella Final, con el duelo Hakeem- Ewing, se convertiría en la Final con más audiencia... de la historia de los EEUU:


 Tras aquel partido, el base de los Hoyas, Michael Jackson, dijo: "Esto es por lo que yo he venido a Georgetown. Jugar con Patrick es increíble. Es el mejor; de hecho, es mejor de lo que jamás he llegado a imaginar". Comentarios como este, simplemente ponen la piel de gallina.

 Ese mismo verano, "Pat" se verá envuelto en un gran problema: su novia por aquel entonces, Sharon Stanford, se quedó embarazada, y Patrick se negó a hacerse cargo del bebé. A cambio de ello, cumpliría su palabra, y, tras graduarse, pagaría una importantísima suma de dinero a Sharon para su mantenimiento (las cantidades nunca se supieron).

 En el año senior de Patrick (4º año universitario)... Georgetown creció hasta tal punto de convertirse, sin lugar a dudas, en la universidad nº 1 del país, y "Pat" quería ser participe de aquel momento (más aún): tras una gran temporada, Georgetown regresaba a las Finales de la NCAA, en este caso ante Villanova, donde Patrick quería, deseaba, otro título. No pudo ser, y los chicos de Villanova, con un fenomenal % de acierto en tiros (casi un 79% de acierto), hundían el sueño de Patrick y de los Hoyas de hacerse de nuevo con el título:


 Tras esa final, increíble por parte de los chicos de Villanova, los comentarios acerca de "Pat" se dispararon. Eminencias del baloncesto, como el antiguo entrenador de University of St. John's, Lou Carnesseca, resumían perectamente a Patrick: "Ewing no te gana, no; Ewing te humilla". Otro de sus grandes "admiradores" sería Rollie Massimino, entrenador de Villanova, que acababa de vencer a los de Patrick: "Ewing es algo más. Les hemos ganado, pero te diré una cosa: ese chico es lo mejor que jamás he visto jugar en el baloncesto universitario":


 En sus 4 años universitarios (Patrick se negó a abandonar la universidad de forma prematura, como promesa a su madre de terminar sus estudios), , Ewing llevó a los Hoyas a 3 finales y consiguió un título. Su único título como deportista a nivel de equipo.

 Y el GRAN momento llegó: su irrupción en la NBA.

 El conocido Pat O' Brien, gran personalidad en la radio y la televisión en los EEUU, definió de esta curiosa manera la llegada del "gigante jamaicano" a la Gran Liga: "Hemos tenido la era Mikan; hemos tenido la era Russell; hemos tenido la era Kareem... y ahora llega la era Ewing". Había una cosa que estaba clara: si "Pat" había sido presentado como una estrella en la universidad... no iba a ser menos en su presentación como jugador NBA.

 En el Draft de 1985, los New York Knicks no lo dudaron, y en la 1ª RONDA, EN LA 1ª ELECCIÓN GLOBAL, se hacían con Patrick Ewing. En su presentación, las centralitas se colapsaron, las fotos fueron constantes... todo era a lo grande. Ewing permanecería ligado a los Knicks, "sus" Knicks, desde 1985 hasta el año 2000.


 En su año rookie, y como estrella que era, firmó un contrato estratosférico, y nada propio de un novato: su ficha superó, y con creces, a la de otras estrellas de la Gran Liga, como por ejemplo Larry Bird, Kareem Abdul- Jabbar, "Magic" Johnson... e incluso Michael Jordan. El "montante" de la operación?: casi un millón y medio de dólares (algo NADA usual por aquel entonces, y menos para un rookie, como decimos). Los directivos de los Knicks justificarían su elevadísima ficha por su carta de presentación con los Hoyas de Georgetown:


 Pese a las lesiones, el jamaicano tendrá un muy buen año, y promediará 20 puntos, 9 rebotes y 2 tapones por encuentro, para hacerse con el trofeo "Rookie of the Year". Pero ya desde su primer año, y pese al ROY... no todo serían alegrías. El rendimiento de "Pat" había sido bueno (muy bueno), pero también habían sido buenas (y muy buenas), sus guerras particulares con su entrenador en la Gran Manzana en ese momento: Hubie Brown:


 Hubie había llegado a los Knicks en 1982, procedente de Atlanta Hawks, y pese a que estaba encantado (lógicamente), con el fichaje de Patrick, nada fue fácil. A partir de 1986, los Knicks comenzaron una caída libre peligrosa, con un balance de 4 victorias y 12 derrotas. Al final, el señor Brown, en 1986, sería destituido como entrenador de los Knicks. Muchos dicen que sería esto, esa caída libre, la que propiciaría el despido de Brown, pero los grandes expertos aseguran que esto no lo sería todo, y que el gran motivo del despido de Brown serían sus grandes peleas con Patrick. Éste, "obligaría" a Ewing a jugar de ala- pívot, en favor de "su" gran pívot, por aquel entonces Bill Carlwright, lo que enfurecería, y mucho a la estrella jamaicana, hasta el punto de negarse. Al final, Brown sería destituido, y Carlwright, en 1988, traspasado a Chicago Bulls, a cambio de Charles Oakley.

 Más tarde, y tras el despido de Brown, los Knicks contaron con entrenadores del nivel del genial Rick Pitino (temporadas 1987/ 1988 y 1988/ 1989), y Stu Jackson (temporadas 1989/ 1990 y 1990/ 1991)... y llegaría el gran Pat Riley.


 Pitino y Stu tan sólo estarían dos temporadas cada uno en la franquicia neoyorquina, pero, desde 1987 hasta 1991, significarían un cambio. El inicio del cambio.

 Pitino fue el primero, previo a irse a Boston Celtics, en ver a Ewing como LA GRAN FIGURA que los Knicks necesitaban para ser ese gran equipo campeón, y Stu Jackson seguiría sus pasos. Con el señor Jackson, Ewing alcanzará, definitivamente, su mejor nivel, con unos promedios en esa dos temporadas, de 27 puntos y 11 rebotes en la primera, y 25 puntos y 11 rebotes en la segunda y última campaña.

 Con la llegada de Riley, los Knicks y Ewing parecieron alcanzar un altísimo nivel, con unas bases sólidas sentadas en los 4 años anteriores, y en 1992 harían su 1ª proeza: se "plantarían" en las Semifinales de Conferencia ante los Chicago Bulls de un inhumano Michael Jordan. En el 1º encuentro, Ewing estaría simplemente inmenso, con 34 puntos, 16 rebotes y 6 tapones, y en el 6º partido, el propio Ewing dijo que éste sería el mejor partido de toda su carrera: perdían 3-2 en la eliminatoria, y su tobillo estaba K.O. Aún así, jugó y luchó cual titán y sus Knicks vencieron, con 27 puntos suyos, recordando a la proeza en años anteriores de otra estrella del equipo, Willis Reed, con todo el público coreando su nombre:


 En 1993... más de lo mismo: Patrick Ewing comenzaba a tener pesadillas con Michael Jordan y sus Chicago Bulls. Llegarán hasta Finales de Conferencia, y se las volverán a ver ante ellos, con idéntico resultado: victoria de los de Chicago. La eliminatoria iba igualada 2-2, pero los Bulls romperían el factor cancha en NY para luego rematar la faena en Chicago. Aquella temporada los Knicks obtuvieron el mejor récord de Conferencia Este, con 60 victorias y sólo 22 derrotas:


 Para la temporada 1993/ 1994, los New York Knicks eran los grandes favoritos. Con la ida de Michael Jordan, Patrick Ewing no dudaría en señalar a sus Knicks como los grandes candidatos al título. En Semifinales de Conferencia, volverían a vérselas contra los Bulls (esta vez con Scottie Pippen como estrella), y los "borrarían" del mapa, para vérselas ante los Houston Rockets de Hakeem Olajuwon. No pudo ser, y tras tanto remar... la nave Knick se ahogaba en la orilla, en las Finales de la NBA:

 En la siguiente temporada, y también en la '95/ '96, las Semifinales de Conferencia serían de nuevo el "tope" de los Knicks, esta vez ante Indiana, y posteriormente ante los Chicago Bulls, de nuevo. Daba la sensación que, sucediese lo que sucediese, Ewing y sus Knicks estaban malditos, y que, pese a hacerlo bien en la temporada, en el momento de la verdad casi cualquiera podría ganarles.

 Año 1997. Situación: Semifinales de Conferencia. Enemigo: Miami Heat. Por qué decimos "enemigo"?. Aquella noche, en pleno partido, se formó aquella famosa batalla campal entre jugadores de Knicks y Heat, que se saldó con sanciones de todo tipo. P.J. Brown, de Miami, fue quién inició la pelea, cometiendo falta ante Childs, de Knicks. Todo el banquillo saltó como loco, y las sanciones no se hicieron esperar: Patrick Ewing, junto con su compañero Larry Johnson, fueron suspendidos para el 6º encuentro, y los Knicks tras ir por delante en la eliminatoria por 3-1, terminarían siendo eliminados por 4-3. De nuevo, los Knicks se estrellaban. Lo único que cambiaba era el rival:


 En 1999, y con un Ewing ya mermado por la edad (37 años), los Knicks volvían de nuevo a unas Finales de la NBA. Esta vez el rival sería San Antonio Spurs, siempre rocosos. Sin sudar demasiado, los tejanos barrerán del mapa a los de la Gran Manzana, con un contundente 4-1:


 El año 2000 sería el último de Patrick Ewing en la Gran Manzana, y en el... poco más de lo mismo: los Knicks se plantarán en las Finales de Conferencia, y caerán ante Indiana Pacers. Con esto, Patrick abandonaba el que había sido su equipo durante 15 temporadas, en las que se habría convertido en el único jugador en la historia de los Knicks en llegar a 1000 partidos, con un total de 1039 encuentros con la camiseta de los de New York:


 En el año 2000, y con ya 38 años, el veterano Ewing firmaría con Seattle Supersonics (actuales Oklahoma City Thunder), en un trade que también incluiría a Phoenix Suns, y que abarcaría a jugadores como Glen Rice, Luc Longley, Travis Knight, Vladimir Stephania, Lazaro Borrell, Vernon Maxwell y Chris Dudley, además de futuras rondas del Draft. Tras un año en Seattle Supersonics y otro en Orlando Magic, en el año 2002, concretamente el 18 de Septiembre, el genial Patrick Ewing anunciaba su retirada, a los 40 años de edad:

 En 16 temporadas en la NBA, y tras 1183 partidos jugados, con batallas épicas incluidas, Patrick Ewing se iba de la NBA con unos promedios de 21 puntos, 10 rebotes y 2,5 tapones por partido, además de con 2 medallas de oro olímpicas con los EEUU, conseguidas en 1984, en Los Ángeles, y en 1992, en Barcelona. El anillo de campeón NBA fue lo único que se le resistió a este fantástico y casi inigualable pívot:

 En 1996, Patrick Ewing sería reconocido como uno de los 50 mejores jugadores de todos los tiempos, y el 28 de Febrero de 2003, en una ceremonia celebrada en el majestuoso Madison Square Garden, los New York Knicks retiraban su camiseta con el famoso nº 33 a la espalda, en uno de esos momentos mágicos en la historia de la NBA:


 El 5 de Septiembre de 2008, "Pat" será incluido en el selecto club Hall of Fame, tras una carrera brillante, en la que, como hemos dicho en más de una ocasión, el anillo fue su único "pero":



 Tras su amplia experiencia en la NBA, tras su retirada, Patrick Ewing no perdió el tiempo: el 3 de Julio de 2007 pasó a formar parte del cuerpo técnico de Orlando Magic, para ser asistente de Stan Van Gundy. Su paso por Orlando fue CLAVE para jugadores como por ejemplo Dwight Howard; "Superman", un jugador de físico increíble, pero de conceptos casi nulos, tiene mucho que agradecerle a "Pat", quién le ayudó a moverse mejor (sobre todo en aquellas Finales de la NBA de 2009). En aquellas Finales, Dwight rompió el récord que poseía, curiosamente, Patrick Ewing, con 8 tapones en unas Finales, en 1994. "Superman" hizo un total de 9.


 Pero sin duda, uno de los momentos más emotivos en su carrera (sino el que más), fue la amistad que le unió con otros dos grandes de la historia: Alonzo Mourning, el "gladiador" de Miami Heat, entre otros, y de Dikembe Mutombo, el gigante africano que tantos años jugó en la Gran Liga. La amistad entre ambos era enorme, y cuando en el año 2000 a Alonzo Mourning se le detectó un problema en un riñón... Ewing no lo dudó: se ofreció a darle el suyo!. "Yo ya he hecho bastante aquí", decía Ewing. "Siempre me han educado de manera que le de a los demás lo que estos necesitan; bien, pues "Zo" es mi amigo, y ahora me necesita". En 2003, en la universidad de Indiana, se hicieron pruebas para compatibilidad de su riñón con el pívot de Miami, pero finalmente, sería el primo de éste quién fuese el elegido final, por mayor compatibilidad. Sin duda, una historia enternecedora:


 Aunque separado de Rita Williams, Patrick tiene 3 hijos: dos chicas (Randi y Corey), y un varón, el conocido Patrick Ewing Jr. Patrick Jr. jugó en la misma universidad que su padre, Georgetown, con el mismo dorsal que su padre, el "33", y entró en la NBA en el Draft de 2008, mediante Sacramento Kings. En 2010, Patrick Ewing Sr. pudo cumplir su mayor deseo: poder entrenar a su hijo, Patrick Ewing Jr., aunque fuese en la Summer League, con los Orlando Magic:


 Bien, pues este ha sido y es el genial e inmenso Patrick Ewing. Pese a una infancia dura, marcada por el amor de sus padres y la pobreza, Patrick se sobrepuso a todo, y mediante el trabajo y la constancia se labró una carrera que siempre será recordada por todos los amantes y seguidores de la NBA.

 Pese a ser uno de esos grandes jugadores sin anillo, Pat" siempre será recordado como uno de los mejores pívots de la historia de la NBA, y como, probablemente, el mejor jugador de la historia de New York Knicks.

 En la despedida de Ewing, os dejo con un vídeo con algunas de sus grandes jugadas, para que siempre tengamos presente a tan gran jugador. El vídeo es un tributo a su carrera, desde su infancia hasta su retirada. Realmente emotivo. Espero que, como siempre, lo disfrutéis tanto como yo:








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