viernes, 15 de marzo de 2013

Jason Williams. Chocolate... del bueno



 Siempre fue un jugador diferente; uno de esos jugadores que, cuando subían el balón, literalmente, no podías saber que iba a suceder.

 Con él, la magia era posible, y pese a su estética, algo "particular", cuanto menos, era un jugador que inevitablemente, hacía a muchos levantarse de sus asientos.

 Hablamos de Jason Williams, alias Chocolate blanco:



 A lo largo de los años, hemos podido disfrutar (y mucho), de este jugador, tan genial como particular, y que incluso ha llegado a ser comparado (salvando las distancias), con el mismísimo Pete Maravich.

 Pasemos a hablar a continuación de este genio, a veces incomprendido:

 Jason Chandler Williams nació un 18 de Noviembre de 1975 en la pequeña Belle, en West Virginia.

 Allí, en la pequeña Belle... su infancia fue dura.

 Su padre, Terry, había servido en un pasado en el ejército, pero... no tenían dinero. Vivían en una caravana, en las proximidades de DuPont High School, y su padre, tras hablar con el colegio, consiguió un trabajo, manteniendo el gimnasio del colegio limpio, y juntos, se pasaban tardes y tardes allí; Terry, alejando al pequeño Jason de problemas (los cuales éste amaba), y Jason... alejado de líos.

 Pero Jason, ya desde pequeño, fue particularmente... osado. Con 4 años, su padre y su hermano, Sean, contaban que su manejo del balón ya era alucinante, y que, con 7 añitos recién cumplidos, y tras anotar un triple jugando con su padre, Jason cogió el balón, miró a Terry y le dijo: "Papá, te prometo que voy a jugar en la NBA, y que os sacaré a todos de aquí". Parece que el pequeño Jason no faltó a su palabra.

 Sus continuos problemas con la policía, aún así, fueron siempre constantes, y Sean, su hermano mayor, decía de él que "era y es imprevisible. Te levantas y no sabes que va a pasar con él. Es un tormento".

 Pero más allá de estas particularidades, Jason Williams comenzó jugando al baloncesto allí mismo, en DuPont High School, en la temporada 1990/ 1991, donde se hizo realmente amigo de un tipo que seguro nos suena: Randy Moss, estrella de la NFL.


 Él y Randy instauraron, ya en el colegio, el alley hopp como un medio de vida, como una disciplina, y las cualidades físicas del joven Randy, unido a la imaginación del impredecible Jason, hacían de ellos un dúo casi imparable.

 Moss, de aquella, era un chico con muchos (muchísimos) problemas con la justicia (peleas, consumos de marihuana, ya en el colegio)... pero tanto Jason como su padre, Terry, le acogieron como a uno más de la familia, y juntos llenaban el pabellón de DuPont como si de estrellas NBA se tratase. "Recuerdo aquellos días", decía Terry. "Veía a mí hijo sonreír, y Randy, su mejor amigo, estaba con él. Parecían Bonnie y Clyde, y aquello... me llenaba".


 Al final de la campaña 1993/ 1994, Jason llegó a ser nombrado USA Today Player of the Year, en West Virginia, promediando 18 puntos y 10 asistencias por encuentro. Hablamos, por aquel entonces, de un chico de 17 años.

 Juntos, él y Moss llevaron a su equipo a la final del instituto, pero... no pudo ser. Perdieron.

 Tras aquello, muchos ojeadores universitarios (e incluso NBA), se acercaron a la pequeña Belle a ver jugar al pequeño Jason, pero sus malas notas, unido a su actitud, a veces excesivamente pasota, hicieron que más de uno se echasen atrás. Además de esto, estuvo su principal problema: la marihuana.


 Los problemas de Jason con la marihuana siempre han estado ahí, y tanto en la NBA como ya en el instituto, Jason ha sido, digamos, un asiduo a este problemilla.

 Pero tras su etapa de instituto... muchos cambios llegarían.

 Jason había destacado, junto con Moss, como una pareja letal al contraataque, pero Randy, terminado el instituto, decidió dedicarse al football, dejando a Williams... algo descolocado.

 En un primer momento, Jason se comprometió con University of Providence, tras una reunión mantenida con Rick Barnes (su entrenador por aquel entonces), ya que su entendimiento había sido total, pero las malas noticias no tardarían en llegar: Rick Barnes, con Jason Williams bajo el brazo, abandonaba Providence, camino a Clemson University, dejando, de nuevo, a Jason descolocado:


 Tras no saber muy bien que hacer y que decisión tomar... Jason habló con su padre y su hermano, Sean.

 Estos le aconsejaron que se pensase bien lo de la universidad, que no era una broma, y que tenía que alejarse de los problemas, de los líos, y afrontar responsabilidades.

 Y entonces... apareció el hombre que fue capaz de guiarle: Billy Donovan.

 Por aquel entonces, Billy era entrenador de Marshall University, y tras hablar con la familia Williams... se hizo cargo del muchacho, prometiéndoles a su padre y a su hermano que haría de él un hombre... o, literalmente, "moriría en el intento". "Hablé con Terry, su padre, y le prometí que haría de él un hombre", decía Donovan. "Si miras a Jason a los ojos, ves que es un jugador de baloncesto; que vive por el baloncesto. Nunca, en todos mis años como entrenador, he visto a nadie ni con su talento ni con su necesidad de jugar a este deporte. Los hay que lo juegan por hobby; los hay que lo juegan por profesión... y luego estaba Jason, que lo jugaba por necesidad".

 Tras aquello, Jason se puso, en la temporada 1995/ 1996, en manos de Billy Donovan, en Marshall University:



 Donovan logró encontrar en Jason todo cuanto necesitaba éste para ser feliz, pero... poco duraría aquello.

 Al de la temporada, Billy Donovan recibía una importante oferta de una universidad de renombre, University of Florida, y éste no dudaría en aceptarla... sin olvidarse de Jason. "Hablé con Jay, y le expliqué lo que sucedía. Le dije claramente que para mí era una oportunidad casi única, y que me iría, pero que le quería conmigo. Él no se lo pensó dos veces, y me dijo claramente que si de verdad le quería, y que tendría sus oportunidades, que se vendría. Lo bueno de tener hombres como él bajo tu cargo, es que sabes que nunca te defraudarán", decía un orgulloso Billy.

 Y tras aquello... Jason emigraba a Florida.

 Pero en la soleada Florida... no todo comenzaría bien. La NCAA era muy clara respecto al tema de fichajes, y Jason, pese a las insistencias de Billy, y haberle conseguido éste una beca, no sería una excepción. Como parte de la normativa, Jason Williams no jugó la temporada 1996/ 1997, por el traspaso de Marshall a los Gators.


 Jason, muy cabreado, entrenó cual bestia toda la temporada (aunque separado del equipo, ya que no podía entrenar con ellos), y se cargó las pilas bien para la siguiente campaña.

 En la temporada 1997/ 1998, Jason volvía a la carga... y esta vez enfundado en la camiseta de los Gators de University of Florida.

 Billy, su entrenador, no faltó a su palabra, y rápidamente le dio la batuta del equipo, como base titular, y Jason respondió perfectamente, promediando 18 puntos y 7 asistencias.

 La agresividad en el juego de Jason, unido a su osadía, sus spin moves, sus triples y todo el show que éste llevaba consigo a todas partes, enamorada a todos, y los aplausos y felicitaciones (incluso de sus rivales), comenzaron a ser parte del día a día en la vida de Williams:


 De Jason Williams se ha llegado a decir, incluso, que tras el gran Pete Maravich, ha sido el jugador más espectacular que ha pasado por la universidad.

 Pero Jason era un alma intranquila, y si en el instituto se le había ya pillado con marihuana... en la universidad no sería menos. Se le pilló consumiendo marihuana, y la sanción, por primera vez en su carrera (en temas disciplinares), era clara: 20 partidos de sanción.

 Donovan, hablando años después acerca de Jason, definió perfectamente la situación del joven Williams: "Si miras a los ojos a Jason, ves que es un jugador de baloncesto. La universidad era inútil 100% para él. Él no estaba allí para aprender, ni para ser algo en la vida. Él estaba allí por el baloncesto. Él no quería engañar a nadie diciendo que estaba allí por algo por lo que no estaba; él sólo estaba en la universidad con el fin de convertirse en un profesional".

 Esa primavera, a sus 22 años, y bajo sorpresa de todos, Jason Williams se declaraba elegible para el Draft de la NBA. Muchos dijeron que no debía, que debía esperar y pulir su juego, pero... si un tipo como él no había escuchado antes... no iba, desde luego, a hacerlo ahora.

 En el Draft de 1998, Sacramento Kings escogía a Jason Williams en la 1ª RONDA, EN LA 7º ELECCIÓN GLOBAL:


 Con la llegada de Jason, no sólo los Kings, sino toda la NBA se frotaba las manos. A la Gran Liga llegaba un chico rebelde, cierto, pero a la vez llegaba un chico que parecía salido de un videojuego; un chico que de un pase podía hacer una verdadera obra de arte, y para el que nada parecía difícil.

 Pero pase a todo esto... las cosas se complicarían más de lo debido.

 Allí, en Sacramento, Jason coincidiría con un amante de la disciplina (algo que para nada iba con el estilo de Jason): Rick Adelman.


 Adelman siempre fue de los primeros en sacarle todo el talento a Williams, pero parecía que las cosas, ya desde el principio, se ponían en su contra.

 Jason comenzó, como él mismo dijo, a echar de menos West Virginia, y comenzó, a su vez, a sentirse incómodo con su nuevo rol como, sino líder, nuevo talento del equipo: "Me encantaba que la gente me dijese cosas bonitas, pero me costaba aceptarlo. No me gustaba ir por la calle y que me parasen, ir a un restaurante y tener que hacerme fotos... no sé, nunca me había pasado algo asía antes, y para mí y mi familia era difícil".


 Ya siendo rookie, su camiseta se convirtió en la más vendida de los Kings, con su famoso "55" a la espalda, e incluso en el pabellón comenzaba a gritarse más su nombre que el de otros grandes jugadores, como Vlade Divac... ó el mismísimo Chris Webber. Aquello, a Jason Williams, le mataba por dentro.

 Dejando a un lado la incomodidad de Jason siendo el nuevo líder de Sacramento Kings, Jason hizo una gran labor en su primera campaña, llegando a dar 299 asistencias en todo el año, y como resultado de esto... Sacramento llegaba a Playoffs; unos Playoffs que Utah Jazz se encargarían de arruinarles, eliminándoles en la 1ª Ronda, en aquel ajustado 99- 92, en la prórroga.

 Tras aquel año... la Jason- manía, por así decirlo, se desmadró.

 Stephanie Sheperd, asistente de Kings en el apartado de marketing, bautizó a Jason Williams como Chocolate Blanco, por su estilo y estética, más parecida, sin duda, al estilo más puramente de playground de un jugador afroamericano por encima de uno blanco, como era su caso:


 Y obviamente... la NBA también sacaba su tajada. Su camiseta, tras la temporada de Kings, fue la 4ª más vendida de la NBA, tras la de Iverson, Kobe y Shaq (casi nada), y el apodo de Chocolate blanco era más ya un 2º nombre que un simple mote:


 Su 2ª campaña en Sacramento?. Realmente buena.

 Coincidieron jugadores de no grande, sino grandísimo talento, como, además de Jason Williams, Vlade Divac, Chris Webber y Peja Stojakovic, quienes formaron, sin duda, un equipo letal y realmente divertido de ver. Jason distribuía juego a sus anchas, y sabía que mirase a donde mirase, una estrella le esperaba:


 Pero aquel año... el golpe volvía a llegar. Sacramento logró, con 44 victorias, llegar a la post- temporada... donde un grande, Los Ángeles Lakers, esperaba con hambre voraz.

 De nuevo, en 1ª Ronda, el sueño de Kings volvía a desvanecerse, y esta vez los verdugos no estaban en Utah, como el año anterior, sino en Los Ángeles.

 Para la temporada 2000/ 2001, Adelman decidió darle nuevas pinceladas, digamos, al equipo.

 Todo funcionaba más o menos correctamente, pero Rick quería darle una nueva dimensión al juego. La llegada de Doug Christie ayudó mucho a Jason, sobre todo en la defensa, y además del propio Christie, jugadores importantes, como Scott Pollard ó Bobby Jackson ayudaban a Jason, sobre todo, desde el banquillo. En la foto inferior, Christie:


 Pero Sacramento buscaba desesperadamente (más con el corazón que con la cabeza), el anillo de campeón de la NBA, y eso... comenzó a volver loco a más de uno. Y ese uno, como no podía ser de otra manera, era Jason. Ya a principios de la temporada, Williams fue sancionado por la NBA por 5 partidos por, de nuevo, consumo de marihuana.

 Y todo comenzó a desmadrarse. Jason, posteriormente, fue sancionado por la propia NBA, de nuevo, por gestos obscenos al público, comentarios ofensivos hacía sus propios fans, además de por profesar insultos de tipo racista hacía colectivos gays y asiáticos. "Comencé a volverme loco, y perdí el norte", confesaba Jason. "Comencé a huir de todo aquello que, a priori, no me parecía bien, como hacen los niños pequeños, y me volví loco. Comencé a no cenar en casa, a salir de fiesta, a no hablar con mis compañeros... y me vi envuelto en un lío":


 Todo aquello le salió realmente caro. Además de ser sancionado, como decimos, por la propia NBA, con 25.000 dólares, Jason fue poco menos que declarado ciudadano non grato en la ciudad de Sacramento. Su historia en la ciudad californiana se había terminado:


 Tras la temporada, Jason Williams era traspasado, a cambio de Mike Bibby, a Vancouver Grizzlies, donde coincidiría, aparte de con otros jugadores, con un gran conocido: el español Pau Gasol, con quien jugaría desde 2001 hasta 2005:


 Pese al equipo estar ubicado en Vancouver, Canadá, su nuevo propietario, el señor Heisley, decidió moverlo a Tennessee, para para pasar a ser Memphis Grizzlies, algo que a Jason le pareció una buena idea, por lo que, al terminar su contrato, renovaría con ellos, quedándose allí hasta 2005.

 En su primera campaña, Williams estuvo bajo las órdenes de Sidney Lowe (temporada 2001/ 2002), con quién promediaría 15 dignos puntos, además de 8 asistencias por noche (los mejores números de toda su carrera). Incluso en aquella temporada llegó a anotar 38 puntos en un partido, ante Houston Rockets. En la foto inferior, Jason, con un joven Pau Gasol detrás:















 El entendimiento con Sidney era bueno, pero como todo lo bueno en la vida (o casi todo)... aquello duró poco.

 Tras la campaña, Sidney Lowe se fue, y al equipo llegaba un tipo al que no le caía demasiado bien Jason Williams: Hubie Brown.


 Como analista de la NBA, Hubie siempre criticó duramente a Jason, en cuanto a un sinfín de cosas: su estética, su juego, su compañerismo... incluso llegó a criticar el talento de Williams, alegando que la NBA había creado a una marioneta, con tal de vender camisetas, a cambio de pases mágicos!.

 Y aquello... no acabó bien. Lógicamente, el odio era mutuo, pero comenzaron respetándose. Uno decía que ciertas cosas se habían malinterpretado, el otro decía que no quería decir lo que dijo... luego decían que no se llevaban mal... pero la relación terminó siendo, como el propio Jason la definió "tóxica".

 Al final, el propio GM de Grizzlies, Jerry West, tuvo que llegar a mediar en aquella "relación", y, cansado, terminó desesperado buscándole equipo a Jason... aunque no fue fácil.

 De cualquier manera, era más fácil cargarse a un entrenador que no estaba haciéndolo del todo bien que a un jugador que estaba teniendo un tirón importante en la NBA, aunque, por suerte... no sería necesario. El señor Brown, en la temporada 2004/ 2005, abandonaba Memphis, por supuestos problemas de salud, haciendo que Jason (aunque de manera involuntaria), ganase la partida.

 Tras Hubie, Mike Fratello se haría cargo del equipo, y la relación Jason- Fratello sería buena, aunque las horas del volátil Jason en Memphis... estaban contadas:


 Con todo esto, el 2 de Agosto de 2005, el propio Jason Williams, junto con James Posey, serían dos de los 13 jugadores que protagonizarían el traspaso más brutal y extenso de la historia de la NBA, acabando, finalmente, en Miami Heat, a cambio de Eddie Jones:


 Siempre se hablo, y mucho, de aquel fichaje de Jason por Miami. Por aquel entonces, Los Ángeles Lakers se había fijado en Jason, tan genial como volátil, como ya comentamos, pero el inteligente y perspicaz Pat Riley terminó adelantándose a los angelinos, y haciéndose con el jugador de Belle.

 Allí, en el sur de Florida, desde el 1º día Jason aseguró que todo cambiaría, que ahora era un hombre nuevo, y prometió llevarse bien con todos, e incluso llevarse bien con quién tendría que vérselas por un puesto en el quinteto: Gary Payton.


 Coincidiría, además, con dos grandes jugadores de la NBA: un joven Dwayne Wade (tan sólo dos años en la NBA, por aquel entonces), y el gran Shaquille O' Neal, quien, a día de hoy, es su mejor amigo.

 El año de su llegada a Florida?. 12 puntos y 5 asistencias.

 Aquel equipo terminó llegando a Playoffs, pese a Jason haberse perdido los últimos 8 partidos de temporada regular, a causa de una tendinitis en su rodilla.

 El rendimiento de Jason en Playoffs, dosificado por un inteligente Riley que había, poco antes, despedido a Jeff Van Gundy como entrenador, poniéndose él mismo al cargo, fue realmente bueno, y tras vencer a Chicago Bulls en 1ª Ronda, New Jersey Nets en semifinales de Conferencia, Detroit Pistons en Finales de Conferencia y a Dallas Mavericks en las Finales de la NBA... Miami Heat y Jason Williams eran campeones de la NBA por primera vez (2006):







 Tras el anillo que Jason tantísimo necesitaba, en la temporada siguiente (temporada 2006/ 2007), Jason se diluyó, poco a poco, llegando a jugar un total de 61 partidos de los 82 posibles, a sus 31 años, promediando 11 puntos y 5 asistencias por aparición, y cayendo en 1ª Ronda de Playoffs ante Chicago Bulls:


 Pese a esto, además de su edad, en 2007, Jason Williams sería nombrado como uno de los 25 mejores jugadores en la historia de Miami Heat.

 Para la temporada siguiente (2007/ 2008), las cosas no cambiarían demasiado, y con un ya lacrado por las lesiones Williams, éste llegaría a jugar 67 encuentros, promediando... más o menos lo mismo que el año anterior: 9 puntos y casi 5 asistencias.

 Tras aquel año, en verano de 2008, Jason será traspasado a Los Ángeles, para jugar para Los Ángeles Clippers, pero finalmente no llegará a debutar jamás, decidiendo retirarse del baloncesto profesional.

 Pero el alma del guerrero, dicen, no descansa jamás, y Jason, pese a su edad... sentía que le faltaba algo. Y si no le faltaba... definitivamente, él sentía que podía dar más de sí.

 Tras algo más de dos meses retirado, el 19 de Agosto de 2008, Jason decidía volver, pidiéndole permiso a L. A. Clippers (se retiró con el contrato sin cumplir, por lo que sus derechos NBA aún pertenecían a Clippers), para jugar, de nuevo, en Florida, pero esta vez, más al norte, para jugar con Orlando Magic:


 Tras algo más de un año en Orlando, y con actuaciones nada destacadas (falta de ritmo, lesiones, edad...), Jason, feliz en Orlando, sentía que podía hacer algo más por el equipo... pero no fue así:


 El 26 de Enero de 2011 era cortado por Orlando, y el 7 de Febrero del mismo año volvía a un equipo en el que había pasado grandes años: Memphis Grizzlies, aunque Williams, obviamente, ya no era el mismo:


 Tras algo más de 2 meses en Tennessee, el propio Williams, como él mismo reconoció, vio que ya no daba para más, que su cuerpo había llegado a un límite, a sus ya 36 años, y decidía retirarse, de nuevo, pero esta vez definitivamente: "La primera vez fue algo precipitado", decía Jason. "No quería seguir jugando, había perdido la pasión, y quise dedicarme por completo a mí familia. Pero con el tiempo, sentí que me faltaba algo. Ahora (por el momento en el que se retiraba), siento que todo es diferente. Ya no soy quién era, y ya no corro como antes, ni defiendo como antes, ni ataco como antes. Estos chico jóvenes son ahora lo que yo era antes, y es hora de darles paso. No puedo seguirles".

 Era el 18 de Abril de 2011, y Jason, Chocolate Blanco Williams, decía adiós, como jugador, a la NBA.

 Actualmente está casado con Denika Kisty, su novia de toda la vida, y tienen tres hijos.

 Jason conoció a Denika en la universidad, en Florida, mientras jugaba al baloncesto. Él mismo cuenta que "Deni estaba en el equipo de atletismo de la universidad, y con frecuencia, cuando salíamos a correr, les veíamos. Es la mujer más preciosa del planeta, así que enamorarme de ella fue cuestión de un segundo". En las fotos inferiores, la izquierda corresponde a sus tiempos como universitarios. La derecha es actual:



 Jason siempre "acusado" de tener un juego anárquico, poco ortodoxo, y más propio de una cancha de baloncesto callejero, más que de un jugador profesional, pero la realidad es que, como dijimos al inicio del artículo... era un jugador total.

 Sus pases, la gran mayoría imposibles, y el espectáculo de su juego eran dignos de ver una y otra vez, y el propio Pau llegó a reconocer en más de una ocasión que "su baloncesto era diferente. Sentíamos que o estábamos muy atentos de lo que hacía o no nos enteraríamos de la jugada. Era genial".

 Dwayne Wade, jugador de Miami, dijo de él que "jamás he visto ni jugado con un jugador de su talento. He tenido, por supuesto, grandes compañeros, y de muchísimo talento, pero con su magia... no sé si recuerdo a alguno más".

 Este es y ha sido Jason Williams, también conocido como Chocolate Blanco. Un jugador con una velocidad diferente.

 En la despedida, os dejo con un vídeo con algunas jugadas suyas, del todo espectaculares.

 Realmente, el vídeo vale la pena. Algunos de sus pases, con su particular cara de pícaro, son dignos de ver una y otra vez, para ver lo que este jugador, en su día, nos regaló, y que seguramente permanecerá en nuestras retinas para siempre.

 Jason Williams. Ver... para creer.

 Espero que lo disfrutéis!




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