viernes, 31 de mayo de 2013

Chris Andersen. Una vida al borde del abismo



 Es, sin duda alguna, uno de los tipos mas particulares de toda la NBA. De eso, no cabe duda.

 Esta es la historia de un chico rebelde que llegó a estar en el abismo, pero que ayudado por su madre y su fortaleza mental, ha logrado volver a encontrar el camino.

 En su cuerpo? Un total de 24 tatuajes (completos, no solo dibujos). Su cuerpo entero es una obra de arte, producto de una etapa oscura de su pasado, en la que él y su banda de moteros, "Los Bandidos", deambulaban sin rumbo, en busca de fiesta y excesos.

 Pese a su aspecto, que sin duda nos haría pensárnoslo dos veces antes de pasar por su lado, un día de noche, se esconde un chico extremadamente educado, cariñoso y, ahora disciplinado. Es amante del té y de la canela, curiosamente.

 A continuación, hablaremos de la, sin duda particular, vida de Chris Andersen, pívot de Miami Heat.

 Chris Andersen nació en Long Beach, California, un 7 de Julio de 1978 (tiene 34 años en la actualidad).

 Es hijo de Linda Holubec y Claus Andersen (aunque a acogido a Norm, marido de su madre ahora, como su "nuevo" padre).

 Pero para hablar de The Birdman... sin duda hay que hacer un espacio de honor a esa mujer que le salvó la vida: Linda Holubec, su madre. En la foto inferior, junto a Norm, su marido ahora:


 La pasión de Andersen por las motos (tiene una colección de mas de 50 Harley Davidson), viene ya de su madre, Linda.

 Linda, nacida en Tennessee, era hija de Jake y Kate (abuelos de Chris). Eran dos camareros que invertían su tiempo en recorrer los estados del país, en sus Harley.

 Linda, joven y rebelde como Chris, su hijo, en un pasado, conoció a su marido, Claus Andersen (padre biológico de Chris), en Long Beach, California.

 Él era un oficial de origen danés, y tras caer enamorado de Linda, a los 3 meses se casaron.

 Tuvieron tres hijos: April (la hija mayor), Chris (ya le conocemos), y Tamie, la pequeña de la familia.

 Nacidos los 3 retoños en Long Beach, en la siempre soleada California, en 1982 decidieron mudarse a Iola, Texas (un pequeño pueblo a unos 100 kilómetros de Houston). Chris, a día de hoy, considera Iola su hogar:


 Pero... ahí llegaron los problemas.

 Claus, padre de los chicos, y "supuesto" líder de la familia, le prometió a Linda una vida de ensueño: una casa en el campo, los niños corriendo por el jardín, él trabajando en sus tierras... y Linda, obviamente, cayó rendida a los pies de aquel fornido oficial.

 Se compraron una casa a nombre de Linda, para evitar parte de los impuestos, en el campo... y ahí comenzó todo.

 Claus, en un brote de locura, decidió que aquella vida no era para él, y de la noche a la mañana... abandonó a su familia.

 Esta era la casa de los Andersen por aquel entonces. Chris le ha prometido a su madre que la haría nueva otra vez, de arriba a abajo, para ella y Norm, su marido ahora:


 Pero por aquel entonces eran otros tiempos.

 Las facturas, de ninguna manera podían pagarse (Linda no trabajaba), y todas comenzaban a acumularse en la mesa de la cocina. Una mesa que, como Chris llegó a decir "cada vez estaba mas sucia y vieja".

 Linda, madre de los chicos, entró en depresión: "Recuerdo a mi madre llorando día y noche, porque aquel tipo se fue y nos dejó tirados como quien deja tirado a un perro. Si ahora le viese, os prometo que iría a la cárcel", afirmaba Chris. "No podría perdonar jamás a alguien que le ha hecho tanto daño a mi madre. Solo Dios sabe que podría hacerle".

 "Durante años, desayunamos pan duro, que cogíamos de la parte de atrás del supermercado, y crema de cacahuete que nos daban unos amigos. Ese era nuestro desayuno, nuestra comida y nuestra cena. Cuando cenábamos, claro", decía Chris, en su etapa en New Orleans.

 Chris, incluso, tuvo que robar agua de un supermercado, para poder llevarla a casa: "El agua de allí era asquerosa", recuerda. "No podía beberse, y tuve que robar agua para mi familia. Agua, tío!", le decía al entrevistador.

 Un día, en la calle, le prometió a su madre, que haría dinero, mucho dinero, y que podría sacarla de allí. "Recuerdo que me miró y me dijo: mamá, os sacaré de aquí. No se como, pero voy a sacaros de aquí. Tenía 7 años. Aquel niño de 7 años me miró y me dijo aquello", decía Linda.



 Pero él, ahora, se lo tomaba a risa, cuando le preguntaban cuando fue su primer contacto con los deportes: "Queréis saber cuando fue la primera vez que hice deporte?", decía. "La primera vez que hice deporte en mi vida fue cuando salté una valla, para poder ordeñar a una vaca, para poder llevar leche a casa. No teníamos nada, tío, así que una oportunidad era una oportunidad. Mejor comer algo malo que no comer", decía. Tiene gracia, pero... imaginémonos lo duro que tuvo que ser aquello!

 Pero Chris era un chico... especial.

 Jugó, en Iola, al béisbol. Pero se cansó. Se pasó al football... pero se cansó. Y entonces... llegó el baloncesto.

 Por aquel entonces, Chris era un chico alto y espigado, pero carente de cuerpo. Su entrenador de baloncesto del equipo vio en él a un niño triste, con dolor, y se apiadó de aquella situación. Le cogió por separado, le mimó, habló con él y le convenció para jugar en el equipo. Hoy, no se olvida de su instituto, y pasa por allí, a ver a los chicos, siempre que puede:


 Y Chris se volvió loco.

 Nunca jamás antes, nadie le había dado una oportunidad, y aquel chico, de tan solo 14 años, sentía como no podía dejarla pasar.

 Se puso a hacer pesas como un loco, convirtiendo un viejo gimnasio del pueblo como hogar, y él mismo recordaba como todos los días hacía pesas durante mas de 4 horas. "Era lo único que tenía que hacer", decía. "No tenía nada mas".

 Recuerda como, en las noches de invierno, aquel viejo gimnasio, que albergaba también combates de boxeo amateur, se llenaba de gente (una 300 personas), para ver a aquel chico de 14 años (1'90 metros de altura, y 95 kilos de peso), hacer pesas. "Quise convertirme en Hulk. Nunca quise que nadie me dijese que no trabajaba duro y que les había fallado. Yo ya sé que es que te fallen en la vida".

 Pero su problema? Su gran problema? Que... nunca iba a clase.

 Las compañías de Chris nunca eran las adecuadas, y sus profesores se hartaban, literalmente, de tener que decirle a su madre, Linda, que su hijo llevaba incluso semanas, sin pasarse por allí. "Ya sabes; cosas de enanos", decía Birdman.

 Y Andersen pagó caro el no ir a clase.

 Muchas universidades se interesaron en él, pero sus notas jamás le permitieron ir a una.

 En un principio, la prestigiosa University of Houston (nos acordamos de Drexler y Hakeem?), se interesó por él, pero sus calificaciones, desastrosas, hicieron que pasasen de largo.

 La propia madre de Chris, Linda, le pidió casi de rodillas, nada mas y nada menos, que a Clyde Drexler, que le diesen una oportunidad a su hijo, pero... era imposible.

 Imposible... hasta que Drexler se sacó un as de la manga.

 Alguien le debía un favor de The Glide, y éste se lo comunicó a su madre: a su hijo le querían en Blinn Junior College, en Brenham:


 Y Chris, ya en Blinn, estuvo allí tan solo un año.

 En ese año, destacó como un defensor total.

 No era particularmente talentoso (nunca lo ha sido), pero sus condiciones físicas y, sobre todo su salto, le permitieron promediar 11 puntos, 8 rebotes... y 5 tapones por partido, en solo 19 minutos en pista.

 Y si algo tiene (y tenía) grande Chris... eso era el corazón.

 Le gustaba tener contento a todo el mundo. Tal era así, que todos los fines de semana, aún no teniendo dinero, se llevaba a todo el equipo a su casa, para celebrar una barbacoa. "Amigos. Eso es lo mas importante en la vida. Gente que te quiera".

 Nunca, en realidad, se planteó dedicarse al baloncesto, hasta que la gente comenzó a comerle la cabeza, diciéndole que, con sus facultades, podría hacer toneladas de dinero. "Nunca me lo había planteado, pero me hablaban de dinero y me volvía loco. No teníamos nada, y para mi un dólar ya era una fortuna".

 Pero lo que no sabía era que dejar Blinn no era "la opción". "Cuando abandoné Blinn, en busca de dinero y baloncesto, estaba perdido", reconocía. "No tenía un plan".


 Y esa falta de planes hicieron que Birdman "volase" a China.

 Para la temporada 1999/ 2000, y tras no encontrar equipo que le quisiese, en la NBA, Chris emigró a la Liga China, firmando, por un año, por Jiangsu Nangang:


 Y... cómo acabo Chris allí, nos preguntaremos? No había sitios mas cerca?

 Chris jugó una Liga de Verano con Texas Ambassadors, un equipo semiprofesional de la zona, y un entrenador chino vio en él a un defensor nato, por lo que, tras pocas negociaciones... Andersen acababa en el Lejano Oriente.

 "No me gustaba trabajar, así que la negociación fue fácil", reconoció. "Acepté a la primera".

 A día de hoy, se ríe, diciendo: "Imaginaos a un chico de Texas, que jamás ha salido de allí, viajando a China. Un paleto, vamos! Bien, pues así era yo", decía entre risas:











 Pero cansado de su aventura por el Lejano Oriente, en 2001 regresaba a los Estados Unidos, firmando por Fayetteville Patriots, equipo de la D- League (Liga de Desarrollo):


 Tras solo dos partidos con ellos, Chris fue llamado, de manera sorprendente, por Denver Nuggets, de la NBA, y entrenados, por aquel entonces, por Jeff Bzdelik.

 Chris se convertía, de esta manera, en el primer jugador de la D- League en ser llamado por un equipo de la NBA.

 Parecía que la vida cambiaba, de manera sorprendente, para Andersen.

 Firmó con los de Denver el 21 de Noviembre de 2001, a razón de un año, y 289. 747 dólares, pero seguiría con ellos hasta 2004:


 Pero por inverosímil que parezca... la transición no fue fácil.

 Aquella cantidad de dinero no era demasiado para muchas estrellas de la NBA, cierto, pero para Chris... aquello era un mundo. Y comenzó, poco a poco, a perder el control.

 Estaba acostumbrado a hacer lo que quería, y su primera chiquillada fue comprarse, en plena gira con el equipo, rumbo a Memphis, en autobús, un pitbull, al que llamaría Red Sonja.

 Escondió al cachorro lo mejor que pudo, pero... le cazaron. A punto de subirse al avión, los entrenadores del equipo le pillaron con el cachorro, y Andersen recibía, así, su primera sanción en la NBA:


 Y poco a poco, Chris fue... mutando.

 Atrás, poco a poco, se iba quedando su look de rebelde sin causa, y los tatuajes, primero, y su archi conocida cresta, después, comenzaron a hacer presencia en sus incursiones por el mundo real.

 El propio Jeff Bzdelik, quien considera a Chris "un hijo", reconocía que "Chris era un tipo particular. Antes de entrenar, gastaba tiempo y tiempo delante del espejo, colocándose aquella cresta. Creo que lo hacía por ser diferente, pero la gente enloquecía con él".


 Marcus Camby, hoy en NY Knicks, reconocía que "Birdman es un tipo curioso. Es un buen tío, pero curioso. Nunca sabes por donde va a salir. Es 100% imprevisible".

 Pero pese a todas estas rarezas, que le hacían, cuanto menos, divertido... un monstruo, poco a poco, crecía en el interior de Andersen.

 Nunca había tenido dinero. Y ahora lo tenía. Nunca había tenido gente a su alrededor, diciéndole lo genial que era. Y ahora sí. Nunca había tenido una casa propia. Y ahora la tenía.

 Y todo esto le hizo perder el rumbo.

 Los tatuajes comenzaron a ser una constante en su día a día, producto de amistades no deseables, y de noches "locas", y su cara, poco a poco, mostraba el cansancio, el desgaste, de un chico que estaba viviendo "demasiado deprisa".



 Las fiestas? Comenzaron a ser brutales.

 El mismo Andersen llegó a admitir que bebió tanto Jack Daniels que podía "haber cerrado la fábrica", y que se tomaba cerveza, Bud Light, para "estar sobrio". Un deportista modelo, sí Señor!

 Que de tontería he hecho en un pasado", decía. Me sorprende que aún haya gente a la que le preocupe.

 Pero si que había alguien a quien le preocupaba: su madre, Linda.

 Su madre le riñó, y mucho, e incluso amenazó con retirarle la palabra, si aquello no cambiaba. "Mira hijo, yo me lo he pasado en grande en mi vida. He cometido mil excesos, pero jamás, por favor, permitas que tus excesos afecten a lo te dedicas. Estas muriendo, poco a poco", le decía Linda.

 "No podía correr. Estaba mal", decía Linda. "Era mi hijo, le quería, y yo, desde las gradas veía como sus labios eran blancos, y inhalaba, ahogado, aire continuamente en los partidos. No era un deportista. Si yo lo veía desde la grada... no iban a verlo sus entrenadores?".

 Su madre y sus hermanas le vieron tan mal... que decidieron abandonar Texas, con destino Colorado, para vivir con él. "Era un niño pequeño fuera de control", decía April, su hermana mayor. "Había que frenar aquello, por Chris se nos iba de las manos":


 Pero cuando llegaron a su casa... era una auténtica cuadra: botellas tiradas por todos sitios, ropa sucia, zapatillas sin su par, malos olores... Chris era un desastre, y se había echado a perder.

 "Es el amor de una madre", decía Linda. "Una madre ha de hacer lo que una madre ha de hacer", decía. Y vaya si lo hizo!

 Eso sí; había algo que a Andersen JAMÁS (y escrito con mayúsculas, sí), se le olvidaba: los 500 dólares mensuales a su madre, para comprar medicamentos.

 Linda era diabética, y Chris siempre se ha encargado que su madre esté perfectamente atendida.

 Pero repetimos: Chris se había vuelto loco.

 "Veía como a sus ligue de una noche les regalaba bolsos de 5000 dólares", decía Linda. "Yo llevaba bolsos que no llegaban a los 30 dólares... y ellas se pavoneaban por la casa, robándole el dinero a mi pequeño", decía.

 "A sus amigos? Motos de 10000 y 15000 dólares, sin pensárselo dos veces. Era fácil estar con Chris. Te lo daba todo, con tal de que sonrieses".

 Y en 2004... Chris Andersen daba con sus huesos en Louisiana, para jugar para New Orleans Hornets (en 2006 serán OKC Hornets, por el Katrina):


 Allí, con los Hornets, estuvo hasta 2006, donde... le daría tiempo a hacer de todo.

 De todo... hasta tocar fondo.

 Las fiestas, los líos y los escándalos de Chris, alias Birdman, por su costumbre de batir sus brazos una vez, tras cada jugada espectacular (tapón o mate), fueron, día a día, mas y mas comunes.

 Él mismo reconoció que "solo bato los brazos una vez. No los bato dos veces, como las palomas. Los bato una vez, como un águila. Soy Birdman".



 Pero toda vida llena de excesos tiene sus consecuencias, así que la de Chris no iba, sin duda, a ser menos.

 El 25 de Enero de 2006, tras años y años liándolas en todo cuanto podía, la NBA, tras un examen, decidía suspenderle por 2 años, por consumo de cocaína.

 El propio Birdman reconoció que merecía "ser castigado. Una vida así ha de pagarse. Pido perdón a todos: aficionados, compañeros, propietarios, familia... a todo el mundo. Voy a trabajar para demostrar que me equivoqué, y que puedo cambiar. No estoy enfermo. Solo he perdido el norte. Pero lo encontraré".

 "Toqué fondo", dijo Chris en una entrevista. "Me desvié del camino, pero por suerte, mamá estaba ahí. Recuerdo todo lo que me rió, todo lo que me gritó... y todo era por mí. No supe verlo, pero ahora sí, y le debo mi vida por ello".

 Dos años estuvo Chris sancionado.

 Tras un año de sanción... decidió ponerse serio. Muy serio.

 Contrato al mas que famoso Joe Abunassar (le conocemos por ser el favorito de LeBron James, Kevin Durant, Kevin Garnett o Shaquille O' Neal, para entrenarles durante los veranos), y viajó a Las Vegas, para entrenarse con él:


 Allí, en Las Vegas, y bajo las órdenes de Abunassar, tuvo la oportunidad de entrenar con otros NBA, como Kevin Garnett, Jermaine O' Neal o Al Harrington, y, sin duda, en su cabeza hubo un "click" que le hizo cambiar: "Recuerdo una conversación, en el vestuario, con Kevin (Garnett)", decía. Me dijo: "No malgastes tú vida, tío. Vida solo tenemos una, y esto se acaba rápido. Ten una vía de escape, una vía alternativa, para ti y para los tuyos. No les dejes con el culo al aire. Lo hecho, hecho está, pero ahora, protégeles, amigo. Y así no lo haces". Aquello me marcó, dijo Birdman. Por primera vez en mi vida, entendí el mensaje a la primera.

 Tras su vuelta a la NBA, en 2008, él mismo, de manera voluntaria, quiso dar un discurso, para pedir disculpas:


 Tras su vuelta, volvió a Denver, donde estaría hasta 2012 (4 años mas).

 Entrenado por el gran George Karl, Birdman fue todo un profesional, y pese a su aspecto de fiero, con todos sus tatuajes, y un aspecto "mas desgastado", nunca nadie pudo volver a decir nada malo de Birdman, hasta el punto de convertirse en el favorito de los aficionados:















 Pese a no ser un jugador de talento ilimitado, Chris rindió muy bien ese año.

 Promedió 2'42 tapones por partido, en algo mas de 20 minutos de promedio por noche, terminando como 2º en la clasificación general de taponadores, en Temporada Regular.

 Esa genial actuación, le valió a Chris para ser renovado por Denver Nuggets, por 5 temporadas mas. Parecía que Chris, al fin, había encontrado su camino:


 Tras algunas temporadas mas en el equipo, los Nuggets, en 2012, decidieron que Chris ya no podía ayudarles mas, y el 17 de Julio de 2012, decidían aplicarle la cláusula de amnestía, a través de la cual un equipo de la NBA puede, cada tres años, despedir a un jugador, sin que su ficha cuente para el equipo, aún teniendo que pagársela, en el doble de años, eso sí, que estipule el contrato.

 De esta manera, Chris, a sus 34 años, se quedaba sin equipo:


 Y en esto... apareció Miami Heat, el actual campeón de la NBA.

 El actual campeón de la NBA, tras la contratación de LeBron y Bosh, y la renovación de Wade, se quedaba un poco "corta" de salario, pudiendo tan solo fichar a jugadores de gama, digamos... media.

 Y ahí, a la perfección, encajaba Andersen.

 Miami quiso músculo, garra y potencia en la pintura, y Andersen, que tras su suspensión todos eran conscientes de que se había cuidado como nadie, encajaba en el perfil de manera perfecta.

 Le sobraban, eso sí, unos kilos (13 kilos en total), pero no tuvo ningún problema por adelgazar, ponerse en forma, y luchar para Miami.

 El 20 de Enero de 2013, Birdman era contratado por Miami Heat, por un contrato de 10 días:


 Tras hacerlo bien en los 3 partidos que los de South Beach jugaron en aquel periodo de tiempo, Andersen fue, de nuevo, renovado, por 10 días mas (30 de Enero), en pro de ver si aquello era un espejismo, o esque Miami había encontrado oro en un charco:


 Tras otros tantos buenos partidos, y mostrando una forma física envidiable (se le ve mas delgado y mas en forma que antes), Andersen, a petición de todos los miembros de los Heat, fue firmado por  el resto de la temporada.

 Y desde entonces... Andersen se ha vuelto un jugador CLAVE en Miami.

 Siempre, desde que llegó, se le ha visto mas involucrado que nunca, y su entendimiento, sobre todo con LeBron, es sobresaliente. Son muchos años en esto, y Chris, pese a errores en el pasado, parece haber aprendido:


 Pero para ver la importancia de este jugador... solo hay que acudir a las estadísticas.

 Miami, siempre que Andersen ha capturado 4 o mas rebotes en un partido, ha ganado el encuentro. Y eso, en Temporada Regular, ha significado un balance de 28 victorias... y 0 derrotas. Algo mas que decir?:


 Se le ha visto, como antes hemos dicho, mas activo que nunca, desde su llegada, y los fans de Miami se lo han agradecido.

 Pancartas que rezan "We want the Birdman", "We Fly High" o "Flap Your Wings With a Ring" ya se han podido leer en el American Airlines de Miami... e incluso algún aficionado ha querido dejar clara su pasión por Birdman:


 En la actualidad, Birdman está casado con Tina Wiseman, quién, además de Linda, su madre, ha sido pieza clave en la reconstrucción de Chris: "Ellas dos, junto a mis hermanas son mi vida. Es curioso, pero en mi vida... solo hay mujeres!", reía Birdman:


 Bien, pues este es Chris Andersen, alias Birdman.

 Nunca ha sido el mas talentoso. Nunca ha sido el mas ejemplar. Pero es curioso, tras las penurias y penurias que este chico ha pasado en su vida, como, con amor, de su madre sobre todo, y tras una lección de la propia Liga, ha podido volver a nacer.

 De él dicen que es, ahora, extremadamente disciplinado, educado, puntual y cariñoso, y que es muy raro que se pierda un entrenamiento, por el motivo que sea, o, como dice Dwyane Wade, "verle comer una hamburguesa. Solo come ensaladas!".

 Este es Birdman. Todo corazón:


 En la despedida, os dejo con un video con algunas de sus jugadas, sino espectaculares... mas llamativas.

 Pese a no ser un jugador de técnica envidiable, sus actuaciones si que merecen un respeto. Un respeto por uno de los tipos mas "particulares" de la NBA.

 Espero que lo disfrutéis!




No hay comentarios:

Publicar un comentario