miércoles, 27 de noviembre de 2013

El nuevo show de Milwaukee. Larry Sanders


 La NBA cada vez es una Liga mas atlética.

 Jugadores como Serge Ibaka, Anthony Davis, Nerlens Noel o, incluso en menor medida (en este aspecto al menos), Blake Griffin, tienen algo en común: un físico y unas capacidades atléticas increíbles. Y solo estamos hablando de jugadores interiores!

 Davis comenzará esta temporada su temporada sophomore, como jugador de New Orleans Pelicans, y Noel, a quien se le presupone (aún ha de demostrarlo, y puede que no sea hasta el mes de Diciembre), lo hará, como rookie, en la Ciudad del Amor Fraternal, Philadelphia. Serge Ibaka, por otro lado... ya ha demostrado mas (como taponador, claro), que Davis y Noel:












 Pero hoy nos centraremos en otra bestia defensiva: el jugador de Milwaukee Bucks, Larry Sanders.


 Tras unos comienzos duros y una última temporada espectacular, el jugador de 24 años, natural de Florida, ha firmado una suculenta extensión de contrato, y ahora, con unos Bucks en plena reconstrucción, tendrá que demostrar, literalmente, que vale lo que cuesta.

 Pero no todo será fácil para el de Florida. Tras unos inicios de temporada no muy positivos, fue acusado de una importante pelea en un bar, y desde principios de Noviembre está lesionado, por una operación en su pulgar derecho. Por lo pronto, hasta mediados de Diciembre no volveremos a disfrutar de él.

 Bien, pues esta es su historia.

 Larry Sanders nació un 21 de Noviembre de 1988 (tiene en la actualidad 24 años), en Fort Pierce, Florida.

 Hijo de Marylin Smith y Larry Sanders Sr., tiene además una hermana mayor que él en un año, Cheyenne, a quien considera "no solo mi hermana, sino mi alma gemela. Sin ella a mi lado, siento que me falta todo".


 La infancia del "pequeño" Larry (mide 2,11 metros y pesa 107 kilos)? Dura, como la de otros muchos jugadores de los que ya hemos hablado... pero llena de amor y esperanza.

 La familia Sanders vivía en Vero Beach, un pueblo a las afueras de Fort Pierce, en Florida, donde viven, aproximadamente, unas 12.000 personas.

 Sin demasiado dinero, la familia Sanders vivía al límite, al día a día... hasta que Larry Sanders Sr., su padre, decidió abandonarles, cuando Larry tenía 7 años de edad.


 Pero su madre, Marylin, se encargó, y muy bien, que tanto Larry como su hermana, Cheyenne, jamás le odiasen: "Jamás he creído en el odio", decía Marylin. "Jamás he hablado mal de su padre, y jamás, en mi presencia, permitiré que ellos hablen mal de él. Es su padre, y eso no podrá cambiar jamás. El Señor tomó una decisión. El Señor tomó la decisión que él se fuese, y ante eso no hay nada que decir. Es lo que hay". Larry, por otro lado, siempre ha respetado la voluntad y el deseo de su madre: "Se que mi padre era un borracho; que era un adicto al juego, y que no era una buena persona, pero mi madre jamás nos ha permitido hablar mal de él, y ella tampoco lo ha hecho. Lo que sabemos de él es por nuestros recuerdos, y es porque le hemos preguntado a mi madre. Tengo un hijo, y jamás permitiré que una lágrima salga de sus ojos por mi culpa".


 Larry estaba llamado a ser algo importante.

 No comenzó a jugar al baloncesto hasta el 9º grado, ya que el colegio donde estudiaba era tan sumamente pobre... que no tenía ni tan siquiera un programa deportivo: "Creo que no era ni un colegio real", reía Larry, "así que como para pedir un equipo de baloncesto y zapatillas", continuaba.

 Pero a partir del 10º grado, su vida cambió.

 La vida en Vero Beach era muy difícil, y Marylin, sola, no podía salir adelante con dos niños pequeños.

 Con todo esto, hizo las maletas y se fueron de allí. Larry, lógicamente, fue transferido a un nuevo colegio. Ese colegio era Port St. Lucie High School, en Port St. Lucie, Florida. Ese era el punto de partida de Larry y su familia:


 Allí... deslumbró desde el primer segundo.

 Larry, un chico no particularmente alto en aquel alto y fuerte en aquel momento, se había ganado el respeto en las canchas de Vero Beach, siendo un niño, y aquello llamó la atención de muchos.

 El primero en quedarse sorprendido? Su primer entrenador, Kareem Rodriguez.

 Kareem era el entrenador del equipo del instituto, y en cuanto vio un par de entrenamientos de Larry... tuvo que rendirse a él: "Supongo que todos los entrenadores dirán lo mismo de sus estrellas, pero os aseguro que nunca he visto un chico con unas facultades atléticas semejantes. De aquella, era mucho mas fuerte que chicos mucho mayores que él, y su actitud, su carácter y sus ganas de aprender siempre han sido magníficas. Siempre apuntó a ser algo mas".


 Tras el 10º grado, Larry creció la barbaridad de 7 centímetros, y tras el 11º curso, creció otros 6 centímetros mas. Aquellos 13 centímetros... fueron su paso de gigante decisivo.

 Como jugador? Un completo animal. Con esas palabras.

 Literalmente, no había quien pudiese ni acercarse a él, y rápidamente, Kareem se dio cuenta de lo que tenía entre manos.

 Kareem era, además, muy amigo de Tony Pujol, entrenador asistente de VCU (Virginia Commonwealth University), y rápidamente le alertó de lo que podía ganar, si decidía pasarse por Florida, a echarle un ojo a chico:


 VCU, además, estaba entrenada por Anthony Grant, quien era toda una eminencia, y cuando Kareem y Tony se reunieron con Larry y su madre para comentarle la idea, Larry se quedó impresionado: "Conocía al señor Grant de la tele, de los partidos de VCU, y cuando me lo comentaron, junto a mi madre, al principio pensé que se estaban riendo de mí. No podía creerme aquello. Aquello fue el perfecto ejemplo que los sueños pueden cumplirse".

 Grant, además, antes de ser entrenador principal de VCU, había sido entrenador asistente en University of Florida, y la fama de haber entrenado a una larga lista de gente alta le precedía. Nadie podía negarse al señor Grant:











 Tras 18'9 puntos por partido, junto a 13 rebotes y 4 tapones de media por partido, en su año senior, Larry Sanders abandonaba su High School, con rumbo VCU.

 Era el verano de 2007, y Larry aterrizaba en la universidad. Aterrizaba en VCU, donde estaría 3 años enteros (desde 2007 hasta 2010), bajo la tutela de Anthony Grant:


 A su llegada al equipo? No todo (a priori), fue como esperaba, pero al final... todo fue incluso mejor.

 Larry esperaba ser la estrella del equipo. Siempre lo había sido, y le encantaba ser el que llevase la voz de mando, pero a su llegada a Virginia, el que mandaba era otro: Eric Maynor, hoy jugador de Washington Wizards, y ex de Oklahoma City Thunder:


 Durante los dos primeros años de Sanders en la universidad, compartió vestuario con el actual jugador de Wizards, y ambos se entendieron realmente bien.

 Tras una primera temporada algo "floja", digamos, Eric y Larry se conjuraron para que los aficionados de VCU no volviesen a sufrir las humillaciones de la temporada anterior: "Era duro", decía Eric. "Estábamos acostumbrados a perder, y a Larry no le entraba en la cabeza que esto ya no era el colegio. Yo llevaba un año mas que él allí, y ya me había acostumbrado, pero a él... a él lo de perder no le va", reía.


 En su 2ª campaña (última de Maynor en la universidad), Larry y Eric, prácticamente solos, llevaron a sus Rams al NCAA Tournament. Lamentablemente, aquel sueño duraría muy poco, y en 1ª Ronda caerían eliminados ante los Bruins de UCLA:


 Tras aquello, Eric Maynor abandonó el equipo, rumbo a la NBA, lo que dejaba a Larry Sanders como am y señor del grupo.

 Ese último año, Larry promedió 14'4 puntos por partido junto a 2'6 tapones por encuentro, promediando, además, un 54% en tiros de campo. Además, ganaría, por segunda vez consecutiva, el trofeo al Mejor Defensor de la CAA (lo había ganado en la temporada 2008/ 2009, y en la temporada 2009/ 2010).


 En Abril de 2010, Larry Sanders anunciaba, junto a Anthony Grant, su entrenador, su candidatura al Draft de la NBA.


 Pero aquel Draft no se presentaba fácil del todo.

 En aquellas listas había gente de todo tipo. Tipos bajos y de mucho nivel, como por ejemplo John Wall, Evan Turner, Gordon Hayward o Paul George, por nombrar a algunos; y tipos altos, como el genial DeMarcus Cousins, Greg Monroe o Derrick Favors.











 Y Larry tuvo que sufrir aquella ola de superclases.

 Tras ser Wall el nº1, por Wizards; Turner el nº2, por Philadelphia; y Favors el nº3, por New Jersey, Larry Sanders era escogido por Milwaukee Bucks en la 1ª RONDA, EN LA 15ª ELECCIÓN GLOBAL:










 Pero una vez mas... las cosas no apuntaban bien.

 Sanders llegaba a Milwaukee (los Bucks de Scott Skiles), y no lo tuvo nada fácil.

 En aquel equipo mandaban tipos como Brandon Jennings, Carlos Delfino, el turco Ersan Illyasova, Drew Gooden, Corey Magette... y sobre todo, el pivot australiano Andrew Bogut. Con esto... todo pintaba mal para Sanders:


 Tras no tener prácticamente oportunidades, en Febrero de 2011, Larry era "descendido" a la D- League (la Liga de Desarrollo de la NBA), para jugar con su equipo filial, Fort Wayne Mad Ants. Tras justo una semana con ellos, Larry sería, de nuevo, ascendido a jugar con Milwaukee Bucks.









 Con unos promedios de 14 minutos en pista, dando descanso a Bogut y Gooden, Larry promedió 4'3 puntos, 3 rebotes y 1'2 tapones, en los 60 partidos que jugó con Bucks.

 Para su 2ª temporada, Scott Skiles seguía al mando.

 Y con él al mando, el equipo era prácticamente el mismo, uniendo piezas como Stephen Jackson y Shaun Livingston. Mas tarde, Andrew Bogut se iría a Golden State Warriors, a cambio de Monta Ellis, lo que le daba vida a Larry: "Uno nunca quiere que un compañero se vaya, pero que Andrew se fuese, sin duda, me daba vida. Sabía que ahora jugaría mas minutos, y en parte lo agradecí. Guardo una buena relación con Andrew, ya que aprendí mucho de él, pero esto se trata de ser alguien, y si uno jugaba, el otro tenía que esperar en el banquillo su oportunidad".


 Con 31 victorias y 35 derrotas en la temporada, en el famoso año del lockout, Larry Sanders promediaría 3'6 puntos por partido, junto a 3 rebotes. No era demasiado, pero su aportación creció, ligeramente, desde la marcha de Bogut a la soleada Oakland. Pagó el duelo particular entre su base y escolta, Brandon Jennings y Monta Ellis.

 Esta temporada recién terminada? Fue la temporada del destape para Larry Sanders.


 La era Scott Skiles tocaba a su fin, y tras 32 partidos (16 victorias y las mismas derrotas), Jim Boylan llegaba al equipo, para sustituirle.

 Boylan sí que confió (y prácticamente sin restricciones), en Larry Sanders.

 Que los "dueños" del equipo seguían siendo Brandon Jennings y Monta Ellis? Sin duda. Que Ersan Illyasova, Mike Dunleavy y J. J. Redick eran los siguientes al mando? Cierto. Pero Larry se destapó como líder en la defensa (mas bien, y sin ánimo de ofender, como único en la defensa):


 Sus promedios pasaron de ser unos 13 minutos en pista, en sus 2 temporadas anteriores, a ser 28 minutos (mas del doble), y lógicamente sus promedios... lo notaron.

 Larry, en su último de contrato, tenía que dejarse ver y Milwaukee... tenía que creer en él. Jennings terminaba contrato; Monta terminaba contrato; y Redick terminaba contrato. Así que... con algo habría que quedarse!

 Como jefe en la defensa, Larry se hizo valer de sus mas que increíbles capacidades atléticas para taponar todo lo que sobrevolaba espacio aéreo de Bucks, y con su famosa mirada hacía la grada, tras cada tapón, deleitaba a todos los aficionados de Milwaukee.

 Al final de la temporada, Milwaukee terminó con un récord de de 38 victorias y 44 derrotas, que, aunque no le valieron para entrar en Playoffs... sí les había "valido", digamos, para re- descubrir a Larry Sanders, con unos promedios de 10 puntos, 9'5 rebotes y 2'8 tapones por noche (2º en la NBA, tras Serge Ibaka, un jugador infinitamente similar a Larry):










 Pero ha habido de todo en este verano, para Milwaukee Bucks. La franquicia ha sufrido (y vaya si ha sufrido), una remodelación por todo lo alto, en la que Sanders apunta a ser el nuevo estandarte del grupo:


 Brandon Jennings? Rumbo a Detroit Pistons. Monta Ellis? Rumbo a Texas, para jugar para Dallas Mavericks. Mike Dunleavy? Firmaría por Chicago Bulls. Y J. J. Redick... rumbo a la glamourosa California, para firmar por L. A. Clippers. Así que Larry Sanders no podía irse; no podían dejarle marchar.

 Tras semanas de negociaciones, Larry Sanders firmaba una extensión de contrato exactamente igual que la que había firmado Serge Ibaka, su jugador mas parecido, un año antes en Oklahoma: 44 millones de dólares, por 4 años. El contrato lo firmaría junto a su hijo:


 Milwaukee, con Sanders al mando... tendrá que sufrir. Los fichajes de Gary Neal, procedente de San Antonio Spurs, o de O. J. Mayo, desde Dallas Mavericks, no le dan a Bucks todo lo que ha perdido, y será un año, lo mas seguro, de sufrimiento. Mucho sufrimiento. Y a Larry le tocará sufrir como el que mas:


 Por lo pronto... ya sufre lo que es un entorno... hostil. Como antes mencionamos, no vive sus mejores días, y la pelea en el bar fue solo la punta del iceberg.

 La fiscalía no presentó cargos, y el equipo decidió no sancionar a su estrella, pero... poco duró. Dias mas tarde, Larry Drew, entrenador del equipo, anunciaba que Sanders permanecería 6 semanas de baja (6 largas semanas), por una operación en su pulgar derecho.

 Bien, pues este es Larry Sanders, pivot y ahora estrella de Milwaukee Bucks.

 De Larry sorprenden muchas cosas. No es un jugador ni mucho menos talentoso, pero su físico, inmensamente similar al del congoleño Serge Ibaka (es algo mas alto que Ibaka, pero su físico es parecido), le permite llegar a sitios increíbles; no en vano, ha sido el segundo máximo taponador del año en la NBA, tras Iblocka:


 Sin duda, Larry Sanders promete cosas, y todas ellas muy interesantes. Pese a ser un jugador limitado en técnica, es tremendamente activo, y a sus 24 años, y ya establecido como líder del grupo, tendrá que demostrar que, como antes dijimos, vale lo que cuesta.

 En la despedida, os dejo con un vídeo con su récord de 10 tapones en un partido. Es un récord para la franquicia. Un jugador diferente... y muy vistoso, sin duda.

 Como reza el vídeo... Welcome to the Block Party.

 Espero lo disfrutéis!



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